
Pensar de nuevo la Paz: negociar con los demonios
POR RICARDO SÁNCHEZ ÁNGEL* I. El genocidio permanente es uno de los rasgos centrales de la vida colombiana. No sólo homicidios, asesinatos, a veces masacres. Hay un hilo de sangre, una cuerda de continuidad de la violencia sistemática, un asunto tenebroso que no puede reducirse a calificativos eufemísticos y minimalistas.








