
Privatizadores con patente de corso
POR JORGE MAJFUD Dos cosas hay que nuestro ego subestima o insiste en negar: una es que somos cavernícolas con teléfonos inteligentes. Nuestras predisposiciones más primitivas, y otras no tanto, condicionan nuestra conducta. Sobre todo cuando se trata de conductas sociales (como elecciones presidenciales), las cuales están cruzadas por sentimientos








