
Cuando la verdad se convierte en el enemigo
POR PATRICIA LINARES PRIETO* / Discrepar del Acuerdo de Paz es legítimo, pero calificarlo de espurio desconoce las normas y decisiones examinadas por la Corte Constitucional; cuando los hechos se niegan o distorsionan porque incomodan, la verdad se convierte en enemiga. Diez años después de su firma, todavía se repite



