octubre 20, 2026 11:02 am
Los supuestos premios “Nobel” en Economía y la realidad latinoamericana

Los supuestos premios “Nobel” en Economía y la realidad latinoamericana

POR JUAN J. PAZ Y MIÑO CEPEDA /

El denominado “Tercer Mundo” no ha entrado en la visión ideológica de los supuestos “premios Nobel” de Economía sino como excepción. América Latina tiene que generar sus propias interpretaciones y teorías.

No existe el tan publicitado “premio Nobel de Economía”. Si bien la Real Academia Sueca de Ciencias es la que elige a los ganadores, el premio oficial se llama “Premio del Banco de Suecia en Ciencias Económicas en memoria de Alfred Nobel”. El industrial e inventor guiado por su espíritu humanista instituyó, por testamento de 1895, el premio en Física, Química, Medicina, Literatura y Paz, dejando una sustancial herencia para financiarlo. Desconfiaba de los hombres de negocios y consideraba a la economía una ciencia ajena a las otras, sin carácter universal, sin exactitud ni rigor empírico y con orientaciones ideológicas.

Por eso, cuando en 1968 el Banco Central de Suecia (Sveriges Riksbank) decidió financiar el premio con una donación perpetua, los primeros en oponerse fueron los descendientes de la familia Nobel. También se pronunciaron en contra numerosos científicos e intelectuales.

En todo caso, el premio comenzó a otorgarse desde 1969, y en 1995 la Fundación Nobel prohibió la creación de cualquier otro premio con este nombre, por lo cual solo la Economía es una excepción que sigue bajo la crítica académica por no ser una ciencia “natural” como las otras, sino sujeta a diversas posibilidades de teorización sobre la realidad. Y eso lo demuestra el mismo listado de los “Nobel”.

Además, a la cabeza de los galardonados se ubican los Estados Unidos con 65 premiados; le siguen: Reino Unido 10, Francia 5, Canadá 5, Países Bajos 3, Noruega 3, Israel 3, Suecia 2, India 2, y 1 en Alemania, Italia, Austria, Finlandia, Chipre, Turquía, Santa Lucía y la antigua Unión Soviética. Las universidades con más premios se ubican así: Chicago 34, Harvard 14, MIT 11, Stanford 9, Princeton 8 y otras: California, Berkeley, Columbia, London School of Economics (Gran Bretaña).

La mayor polémica se produjo con el Nobel al austriaco Friedrich Hayek (1974) pues Gunnar Myrdal (compartió el premio) pidió públicamente abolir este galardón y el mismo Hayek sostuvo que habría aconsejado no crear el premio. Siguió una larga época de premiación a economistas neoliberales, que provocó innumerables críticas. Para salvar la situación, se optó por algunos economistas con orientación alternativa: Amartya Sen (1998), Joseph Stiglitz (2001), Daniel Kayneman y Vernon Smith (2002), Paul Krugman (2008), Abhijit Banerjee, Esther Duflo y Michael Kremer (2019), Daron Acemoglu, Simon Johnson y James A. Robinson (2024) y en 2026 Robert E. Hall y Michael Woodford.

Casi todos los premiados en Economía investigaron y tuvieron como referentes centrales a Estados Unidos, Gran Bretaña y los países europeos, es decir, el Mundo Occidental de las grandes potencias como “modelo” de economías libres y democracias ejemplares.

América Latina excluida de la visión ideológica de los “Nobel” de Economía

El “Tercer Mundo” no ha entrado en la visión ideológica de los “premios Nobel” de Economía sino como excepción, como ocurrió con Amartya Sen. Incluso los otros premiados por su visión alternativa han privilegiado el estudio de ese Mundo Occidental. Los teóricos de la economía de América Latina, como los estructuralistas de la CEPAL, a cuya cabeza puede ubicarse Raúl Prebisch (1901-1986), no aparecen; y tampoco los fundadores de la teoría de la dependencia como Theotônio dos Santos (1936-2018) o Vânia Bambirra (1940-2015) y Maria da Conceição Tavares (1930-2024) cuyos aportes a la comprensión histórica de las economías de la región no tienen los teóricos de los países de capitalismo central.

Los “Chicago Boys” y la asesoría directa de Milton Friedman (Nobel 1976) apuntalaron la dictadura de Augusto Pinochet en Chile (1973-1990), que pasó a ser el referente latinoamericano del neoliberalismo “exitoso”, olvidando que se asentó en los crímenes de lesa humanidad cometidos en el país por la feroz dictadura militar. Con ese “ejemplo” y la crisis de la deuda externa que estalló en 1982, los países latinoamericanos fueron obligados a seguir las consignas neoliberales del FMI y el Consenso de Washington, que significaron para la región al menos dos décadas de consolidación de economías guiadas por los supuestos del mercado libre y la empresa privada, con achicamiento del Estado, privatizaciones y flexibilidad laboral.

Ese “modelo” ha ocasionado la profundización generalizada de la pobreza, el desempleo, la informalidad y la concentración permanente de la riqueza en una cúpula social de grupos económicos empresariales, carentes de visión social. Sus repercusiones en la vida política de los países latinoamericanos, con afectación a la institucionalidad, la democracia liberal, el desarrollo y la equidad social, están ampliamente documentadas por una multiplicidad de estudios académicos de carácter internacional. El pendular movimiento entre “marea rosa/roja” y “marea azul” del siglo XXI es un resultado histórico contemporáneo de esas herencias.

Los premios Nobel 2026 no rompen con las tendencias señaladas. Hall y Woodford fueron premiados por sus investigaciones microeconómicas de la estabilización macroeconómica. Reforzaron los marcos keynesianos demostrando cómo los actores económicos toman previsiones sobre su futuro, posibilitando las acciones de los gobiernos y los bancos centrales. Pueden jugar un papel fundamental las políticas sociales y de inversión de los Estados.

En consecuencia, los dos economistas, inclinados a tener una visión progresista, de todos modos, concentran sus estudios en las economías desarrolladas, entre las que nuevamente están a la cabeza los Estados Unidos, Canadá, Australia, Nueva Zelanda. Sus contribuciones no pueden ser consideradas como teorías de carácter universal.

En América Latina y mucho más en los países que en la región ocupan los más bajos lugares en cuanto al nivel de desarrollo, el Estado, las familias o las empresas no cuentan con las mismas condiciones institucionales ni de mercado como para que todo funcione bajo el esquema de las grandes economías mundiales. Sin embargo, las referencias que se tienen permiten observar que los bancos centrales de México, Brasil, Colombia, Chile y Perú adoptaron el modelo de “Metas de Inflación” propuesto por Woodford. Pero la enorme población informal no puede planificar su consumo, como sugiere el modelo de Hall, ya que no está “bancarizada” y sus gastos sirven para la supervivencia.

En cambio, juegan un papel central las “ayudas” del Estado, combatidas por los neoliberales como “populismo” barato, como son las transferencias directas, subsidios, bonos de pobreza o programas como Bolsa Familia (Brasil) o Renta Ciudadana (Colombia), en países donde no existen sistemas universales de seguridad social, medicina, salud y educación, ya que las élites del poder lo impiden pues solo admiten la privatización de bienes y servicios públicos.

En países dolarizados como Ecuador, El Salvador y Panamá no es posible que los bancos centrales emitan dinero y regulen flujos monetarios o tasas de interés cumpliendo los supuestos de Hall y Woodford. Ecuador vive un ciclo de ruina institucional debido a las tesis de la libertad económica y son las remesas de los migrantes las que sostienen las capacidades de demanda de sus familias.

En consecuencia, América Latina tiene que generar sus propias interpretaciones y teorías económicas que respondan a sus realidades específicas. Un esfuerzo que parcialmente se lleva desde la década de 1960 y que es contrarrestado por los gobiernos de las derechas políticas empresariales que asumen las teorías extranjeras y neoliberales como si fueran recetas universales, pese a los perversos resultados sociales que han ocasionado en la región.

@JuanPazyMino

http://www.historiaypresente.com/

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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