febrero 12, 2026 7:42 am
Un ataque a la palabra, a la memoria y a la resistencia cultural

Un ataque a la palabra, a la memoria y a la resistencia cultural

POR IRENE VALLEJO

Aunque las librerías parecen espacios serenos y alejados del mundo trepidante, en sus anaqueles palpitan las luchas de cada siglo.

La Policía israelí allanó la librería palestina más icónica de Jerusalén, la Educational Bookshop, y se ha llevado decenas de ejemplares.

También detuvo a sus dueños, dos miembros de la familia Muna, un referente cultural en la ciudad. Esta familia gestiona tres librerías por donde han pasado investigadores, periodistas, diplomáticos y estudiantes de todo el mundo. Venden libros en árabe e inglés, muchos de ellos editados en EE.UU. y Europa.

La Policía israelí ha irrumpido en sus locales, ha detenido a los libreros y se ha incautado de bolsas llenas de libros. ¿La acusación? “Alteración del orden público”.

La librería palestina más icónica en Jerusalén, la Educational Bookshop, fue allanada sin justificación alguna por la Policía israelí.

En el tribunal, diplomáticos de varios países se han presentado para mostrar su apoyo a los libreros palestinos. Afuera, decenas de ciudadanos israelíes han protestado con fuerza: “Se están cruzando líneas rojas”, decían algunos. En un caso poco frecuente, en particular desde el ataque de Hamás y la invasión de Gaza, unos 1200 escritores, libreros y figuras de la cultura israelí (casi todos judíos y entre ellos nombres como David Grossman, Etgar Keret, las cantantes Noa y Mira Awad, Fania Oz-Salzberger o Shira Geffen) firmaron una carta en la que rechazaban la operación policial en Educational Bookshop, citando al poeta Heinrich Heine: “Sabemos por nuestra historia que allí donde arden libros acabarán quemando personas”.

El embajador de Alemania en Israel también ha alzado la voz, mostrando su apoyo y describiendo a los libreros como “hombres de paz”.

La Educational Bookshop, con sus tres locales en Jerusalén Este, no era solo una tienda de libros, sino un refugio cultural, un espacio de pensamiento crítico en un entorno cada vez más hostil.

No es solo un ataque a una librería. Es un ataque a la palabra, a la memoria, a la resistencia cultural. La destrucción y la censura de libros es todo un símbolo de los momentos más oscuros de la historia.

@irenevalmore

 

 

 

 

 

 

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