EDITORIAL TSC /
Tras el infame robo a Colombia en 1903 del entonces departamento de Panamá por parte de EE.UU. y una vez suscrito el tratado Thomson-Urrutia en abril de 1914 en virtud del cual Washington se comprometió a cancelar como “compensación” a esta nación suramericana el valor de 25 mil dólares que de manera indigna recibieron alborozados los gobiernos de la hegemonía conservadora, el canciller Marco Fidel Suárez, quien posteriormente sería elegido Presidente y obligado a dimitir en noviembre de 1921 por su actitud deshonrosa de solicitar prestamos personales a empresas multinacionales, estableció la denominada doctrina “Respice polum” («Mirar hacia el norte”).
Este principio ha sido la directriz fundamental de la política exterior de Colombia durante el siglo XX y comienzos del XXI. Se fundamenta en la completa abyección de Bogotá ante Washington. Todos los gobiernos del bipartidismo liberal-conservador se han hincado ante la hegemonía estadounidense, aunque claro, las decadentes y corruptas oligarquías colombianas han sacado múltiples ventajas de ello para satisfacer sus mezquinos intereses.

A partir de la llegada del presidente Gustavo Petro a la Casa de Nariño la visión respecto de la política internacional de Colombia ha dado un giro importante, prevaleciendo una mirada multilateral sin obsecuencia alguna. De ahí que un relacionamiento de la relación diplomática con China constituye un hito importante por cuanto no está basada en la abyección sino en una perspectiva de complementación económica, política y cultural.
De ahí que el viaje del presidente Petro a Beijing para asistir a la ceremonia de apertura de la cuarta reunión ministerial del Foro China-CELAC (Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños) este martes 13 de mayo de 2025, representa un acontecimiento de gran relevancia para Colombia y para la región latinoamericana y caribeña en general. Esta visita no solo refuerza las relaciones bilaterales entre China y Colombia, sino que también subraya la importancia de la cooperación multilateral en un mundo multipolar cada vez más interconectado.
La asistencia del presidente Petro a esta reunión es una oportunidad invaluable para fortalecer las relaciones bilaterales entre Colombia y China. En los últimos años, China se ha convertido en uno de los principales socios comerciales de Colombia, con inversiones en sectores clave como infraestructura, energía y tecnología. La participación en el foro ministerial permitirá a Colombia explorar nuevas oportunidades de colaboración y atraer mayores inversiones chinas, impulsando así el desarrollo económico y tecnológico del país.

El Foro China-CELAC es una plataforma crucial para fomentar la cooperación multilateral entre China y los países de América Latina y el Caribe. La cuarta reunión ministerial brinda la oportunidad de discutir temas de interés común, como el comercio, la inversión, la tecnología, la crisis climática y la lucha contra la pobreza. La presencia del presidente Petro en este evento subraya el compromiso de Colombia con la cooperación regional y su disposición a trabajar en conjunto para enfrentar los desafíos globales.
Uno de los temas prioritarios para el mandatario colombiano y su administración es la lucha contra la ebullición climática y la promoción de un desarrollo sostenible. La participación en el foro ministerial permitirá a Colombia presentar sus iniciativas ambientales y buscar el apoyo de China y otros países de la CELAC para implementarlas. Además, este periplo es una oportunidad para fortalecer la cooperación en áreas como la energía renovable, la conservación de la biodiversidad y la gestión de recursos naturales.
Relevancia geopolítica

La asistencia del presidente Petro a la cuarta reunión ministerial del Foro China-CELAC también tiene una dimensión geopolítica significativa. En un contexto global marcado por tensiones comerciales y políticas, la cooperación entre China y América Latina adquiere una importancia estratégica. La visita a Beijing refuerza la posición de Colombia como un actor clave en la región y como un socio confiable para China, contribuyendo a diversificar las alianzas internacionales y a fortalecer la influencia de la CELAC en el escenario mundial.
En síntesis, la presencia en este foro refuerza las relaciones bilaterales con China, impulsa la cooperación multilateral, promueve la agenda ambiental y resalta la relevancia geopolítica de América Latina y el Caribe. Representa además una oportunidad histórica para consolidar alianzas, atraer inversiones y enfrentar los desafíos globales de manera conjunta dentro de un espíritu multilateral y de complementación.



