CON INFORMACIÓN DE PRENSA PALACIO DE SAN CARLOS /
«Palestina no está sola», afirmó la canciller (e) Rosa Yolanda Villavicencio durante el acto de instalación de la Conferencia Ministerial de Emergencia del Grupo de La Haya que se reúne en Bogotá entre el 15 y 16 de julio.
El Gobierno de Colombia, dijo la alta funcionaria insta a la comunidad internacional a “iniciar una acción conjunta firme y transformadora ante el sufrimiento del pueblo palestino”.

En la instalación de esta importante reunión en el Palacio de San Carlos, sede del Ministerio de Relaciones Exteriores, la canciller (e) Yolanda Villavicencio reafirmó el apoyo del Gobierno de Colombia a Palestina e invitó a iniciar acciones jurídicas, diplomáticas y políticas para cesar las operaciones de limpieza étnica por parte del Estado de Israel.
«Colombia se ha pronunciado sin ambigüedades, lo que ocurre en Gaza es un genocidio, en 2018 reconocimos al Estado de Palestina y en 2024 rompimos relaciones con Israel ante el uso desproporcionado de la fuerza contra civiles, el Derecho Internacional Humanitario debe ser principio y acción, no retórica vacía», aseguró la alta funcionaria en su intervención.
En este sentido, destacó que la realización de la conferencia demuestra que los gobiernos del Sur Global no aceptan que «el derecho sea rehén de la geopolítica», y sostuvo que «lo que ocurre en Palestina no es una tragedia accidental, sino un régimen de ocupación y exclusión que la comunidad internacional no puede seguir tolerando».
Asimismo, la Canciller enfatizó que esta cumbre busca «apoyar las investigaciones de la Corte Penal Internacional, exigir el cumplimiento de la Corte Internacional de Justicia, proponer sanciones específicas y movilizar todos los instrumentos que nos brinda el Derecho Internacional».
Pasar a la acción en las sanciones contra Israel, pidió la relatora de la ONU para Palestina, Francesca Albanese

La relatora especial de la ONU para los Territorios Palestinos ocupados, Francesca Albanese, pidió este martes 15 de julio desde Bogotá, a todos los países cortar los lazos con Israel, al cuestionar la inacción ante lo que llamó “un genocidio”. Dijo que los países deben pasar de la condena a la acción.
En el marco de la Reunión del Grupo de La Haya, constituido por 32 países, la alta funcionaria de la ONU pidió a las naciones adoptar medidas.
También se refirió a la sanción que le impuso EE.UU. a través del Departamento de Estado por atreverse a denunciar el genocidio del pueblo palestino por parte del criminal Estado de Israel.
“Esta es una advertencia a todo aquel que defienda el derecho internacional”, señaló.

Aunque destacó la condena de varios países, tras el avance guerra, Albanese dijo que la “ley internacional está bajo riesgo por las atrocidades que hemos visto en los últimos meses mientras que el genocidio en Gaza permanece”.
Exhortó a los Estados a pasar de la retórica a la acción, de lo contrario, “es complicidad”, dijo durante una rueda de prensa en el Palacio de San Caerlos, sede de la Cancillería colombiana este martes 15 de julio.
La alta funcionaria presentó, días atrás, un informe sobre la “economía del genocidio” en el que devela todos los intereses alrededor de la ofensiva israelí sobre la Franja de Gaza.
Destacó además que las acciones que comete Israel sobre el enclave palestino constituyen una serie de crímenes de guerra.
La cumbre de Bogotá fue convocada por los Gobiernos de Sudáfrica y Colombia, que copresiden el Grupo de La Haya. El anfitrión, el presidente Gustavo Petro, manifestó la semana pasada en una columna para el medio británico The Guardian que los países “tienen el deber de plantar cara a Israel”. El propósito de la conferencia, añadió el mandatario, es el de “introducir medidas jurídicas, diplomáticas y económicas concretas que puedan detener la destrucción de Israel [en Gaza] y defender el principio fundamental de que ningún Estado está por encima de la ley”.

Deuda con los palestinos
El Grupo de La Haya fue creado en enero pasado por Bolivia, Colombia, Cuba, Honduras, Malasia, Namibia, Senegal y Sudáfrica en respuesta a la grave crisis humanitaria en Gaza y se comprometió, entre otras cosas, a hacer cumplir las órdenes de arresto emitidas por la Corte Penal Internacional (CPI) contra el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, por crímenes de guerra.
Las naciones que integran el grupo han hecho énfasis en un dictamen de la Corte Internacional de Justicia que pone límites a Israel para que termine la ocupación y los asentamientos en Cisjordania, que describen como ilegales. Además de otorgar un plazo de 12 meses para poner fin a esta ocupación. El dictamen fue emitido en julio de 2024. De ahí la urgencia, dijo Albanese, de que se cumplan con las disposiciones de las entidades de justicia internacional.
“Espero que los Estados acuerden algunas acciones, así sean unas pocas, por los palestinos. La comunidad internacional les debe eso a ellos”, afirmó.

Las sanciones de EE. UU. contra Albanese
Sobre las sanciones del Gobierno de Estados Unidos en su contra, Albanese explicó que es una medida muy seria sin precedentes. “Es una violación clara de la Convención de Naciones Unidas que protege a los funcionarios de la ONU”, mencionó. Lo que critica es que la sanción llega después de que presentara su categórico informe sobre Israel.
Sin embargo, indicó que no se debe distraer la atención de lo importante: “que los Estados se enfoquen en poner fin al genocidio en Gaza y terminar con la limpieza étnica palestina, que está avanzando a una velocidad increíble”.
Albanese aclaró que la sanción no la toma como un ataque en su contra. “Es una advertencia a cualquiera que se atreva a defender el Derecho Internacional. Frente a eso no podemos permitirnos el silencio”, aseveró.
De nacionalidad italiana, Albanese fue sancionada el pasado 9 de julio por el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, quien la acusó de “antisemitismo descarado” y de llevar a cabo una “campaña” contra Israel.
La experta de la ONU mencionó que la comunidad internacional entra en una retórica de condenas por la violencia de los colonos israelíes o asesinatos contra palestinos, pero ahora, dijo, vemos que se queda en impunidad porque no se llevan a cabo acciones concretas.

“Esto es inaceptable, es algo que erosiona el sistema del que hacemos parte. Por eso, las acciones deben ser tomadas y las sanciones impuestas contra Israel”, dijo al mencionar que sorprende que, por muchos años, los Estados miembros le hacen el juego a la narrativa israelí.
Embargo de armas a Israel
Dijo también que todos los líderes de Israel que han cometido crímenes en el conflicto palestino deben enfrentar la justicia, ya sea a nivel nacional o en cortes internacionales. Concretamente lo que se debe hacer, afirmó, es no retrasar más el embargo de armas.
“Es una obligación internacional, así como la detención de las transferencias de otras fuentes de energía que estén alimentando los crímenes de Israel”, aclaró.
Además, explicó que otra medida concreta para los países que tienen puertos en el Mar Mediterráneo es que envíen botes, no flotillas organizadas por individuos. “Es momento para que los Estados miembros envíen botes con doctores, enfermeras, comida y medicina”, agregó.
La distancia y no participación de países de la Unión Europea (UE) en este grupo le parece sorprendente y cuestionó que el bloque mantenga el acuerdo con Israel, pese a que hay pruebas de “crímenes de guerra”.

Destacó el trabajo de Sudáfrica en el proceso iniciado en la justicia internacional en contra de Israel por la situación en Gaza. “Espero que los líderes de la mayoría global vean que están inspirando a muchos y que hay una necesidad de liderazgo”, mencionó.
Por último, mencionó que una de las cosas que publica en su último reporte es que no hay manos limpias, al referirse al hecho de que todos tienen, en mayor o menor medida, responsabilidad por la interconexión del mundo global. “Hay lazos económicos y financieros. Por ejemplo, que los países dejen de proveer carbón a Israel ya tendría consecuencias significativas”, alertó.
Por ello, llamó a que los países rompan lazos con Israel e inicien una nueva etapa, en la que la comunidad internacional, más allá de la condena, tome acciones para intentar frenar la guerra en curso.
“Que cada Estado revise y suspenda inmediatamente sus vínculos con el Estado de Israel, sus relaciones militares, estratégicas, políticas, diplomáticas y económicas, tanto de importaciones como exportaciones”, puntualizó la relatora Albanese.



