febrero 12, 2026 4:37 am
Senadora Clara López en Seminario Internacional del Centenario de Orlando Fals Borda organizado por la U. del Atlántico: una mirada sobre democracia radical, poder popular y saberes transformadores

Senadora Clara López en Seminario Internacional del Centenario de Orlando Fals Borda organizado por la U. del Atlántico: una mirada sobre democracia radical, poder popular y saberes transformadores

La senadora Clara López Obregón durante su intervención en el Seminario Internacional sobre el centenario del natalicio del sociólogo Orlando Fals Borda, celebrado en la Universidad del Atlántico.

TSC /

El Seminario Internacional del Centenario del natalicio de Orlando Fals Borda, celebrado en la Universidad del Atlántico del 19 al 22 de agosto, constituyó un espacio de reflexión colectiva sobre el legado de uno de los pensadores sociales más influyentes del siglo XX en Colombia y América Latina. En este contexto, la participación de la senadora Clara López Obregón como ponente fue especialmente relevante, habida cuenta que destacó la profundidad y vigencia del pensamiento flasbordiano ante un auditorio compuesto en su mayoría por jóvenes entusiastas, ávidos por encarnar en la práctica los saberes legados por el investigador colombiano fallecido en 2008.

La conmemoración del centenario de Orlando Fals Borda (1925-2008), sociólogo, investigador y educador colombiano, fue mucho más que un sencillo homenaje. El evento reunió a académicos, líderes sociales, estudiantes y representantes de organizaciones populares en torno a la pregunta por la vigencia de su pensamiento y la necesidad de seguir tendiendo puentes entre la academia y la acción social. En este escenario, la senadora López Obregón se inscribió con una voz reflexiva, comprometida con las transformaciones profundas que demanda el país.

La presencia de cientos de jóvenes en el Seminario fue un hecho que la senadora destacó en su presentación. No se trató sólo de una audiencia pasiva, sino de personas con interés genuino por aplicar en sus entornos la praxis del maestro Fals Borda. Este gesto, lejos de ser anecdótico, demuestra la vitalidad de un pensamiento que trasciende las aulas para convertirse en herramienta de transformación social. La congresista celebró este encuentro intergeneracional y subrayó la necesidad de que la juventud no sólo estudie el legado de Fals Borda, sino que lo vivencie y lo reinterprete desde los desafíos contemporáneos.

Orlando Fals Borda (1925-2008).

La democracia radical como horizonte

El eje central de la disertación de la senadora López Obregón fue el de dimensionar la propuesta de Fals Borda sobre la democracia radical, una noción que trasciende los límites de la democracia representativa tradicional. Según la parlamentaria y precandidata presidencial, el pensamiento falsbordiano invita a superar una visión restringida de la representación política, en la que la participación de las comunidades se limita al acto de elegir representantes. Por el contrario, la apuesta es por una democracia en la que las comunidades organizadas crean y sostienen espacios decisorios en todos los niveles —local, provincial, regional y nacional— y ejercen un control real sobre los poderes delegados.

Este énfasis en la democracia participativa no es un simple añadido, sino el núcleo de una visión política que reconoce a las comunidades como sujetos activos en la construcción del destino colectivo. La congresista López Obregón abordó cómo, para Fals Borda, la democracia radical es inseparable del poder popular. Este último, lejos de ser una simple traslación del poder estatal, se erige como una construcción autónoma de las comunidades a partir de sus propias culturas, saberes y aspiraciones.

Poder popular y transformación social

La senadora recuperó una de las ideas fundamentales del maestro: “el poder popular no es el poder del Estado, sino aquel que se construye en las comunidades, con las comunidades, a partir de su propia cultura, saberes y aspiraciones”. En este sentido, enfatizó que la hegemonía no se impone desde arriba, sino que se construye desde las bases. Es en este proceso donde las organizaciones populares encuentran su verdadera naturaleza, que no debe confundirse con la de los partidos políticos o gobiernos —aunque estos se autodenominen progresistas—, ya que su meta es subvertir las estructuras establecidas y transformar radicalmente las relaciones sociales, económicas y culturales.

La congresista López Obregón ilustró, a partir de experiencias concretas recogidas de los movimientos sociales y las luchas populares recientes en Colombia, cómo la construcción del poder popular implica el desarrollo de nuevas formas de organización, la promoción de liderazgos colectivos y la creación de mecanismos de control y rendición de cuentas que exceden los marcos institucionales formales.

Dentro de su intervención, la senadora subrayó la importancia del legado metodológico y ético del maestro Fals Borda, especialmente el diálogo horizontal entre los saberes populares y los saberes académicos. En su opinión, este enfoque es hoy más necesario que nunca, en un contexto donde las exclusiones y las brechas sociales persisten, y donde la academia corre el riesgo de convertirse en un espacio aislado si no se compromete con los problemas reales de la sociedad.

Recordó que la investigación-acción participativa, propuesta por Fals Borda, no es simplemente una metodología, sino una ética de trabajo que implica escucha activa, reconocimiento de las voces históricamente marginadas y compromiso con la transformación.

La congresista invitó a las juventudes presentes a asumir esta ética, no como un mero legado, sino como una tarea inaplazable.

El análisis de la senadora no eludió los desafíos que enfrenta la democracia colombiana en la actualidad. Cuestionó la reducción de la participación política a ejercicios electorales y llamó a repensar la democracia desde la construcción cotidiana y plural de poder en los territorios. Enfatizó que las luchas sociales, las mingas, las asambleas comunitarias y los cabildos abiertos son formas concretas de democracia radical que deben ser fortalecidas y protegidas.

La senadora también alertó sobre los riesgos de la cooptación y la institucionalización del poder popular, señalando que los movimientos sociales deben mantener siempre viva su vocación crítica y subversiva, aun dentro de procesos de diálogo con el Estado o dentro de gobiernos que se proclaman alternativos.

Vigencia y proyección del pensamiento falsbordiano

 

En suma, la participación de la senadora López Obregón en este Seminario Internacional en Barranquilla fue un llamado a la praxis transformadora inspirada en Fals Borda. Su disertación, dirigida sobre todo a las nuevas generaciones, reivindicó el valor de la organización social, el poder popular y la construcción de democracia radical desde abajo. Destacó que la tarea de transformar la realidad no puede reducirse a la simple representación, sino que requiere comunidades organizadas, activas, capaces de dialogar y crear.

El evento, marcado por el entusiasmo de la juventud universitaria, demostró que el pensamiento de Orlando Fals Borda sigue vivo y fértil, invitando a repensar la política como el arte de la transformación colectiva. Como bien señaló la senadora López Obregón, el futuro de la democracia en Colombia depende de la capacidad de las comunidades para construir poder propio y ejercerlo de manera autónoma y creativa, honrando así la memoria y el legado de uno de los grandes maestros de la historia intelectual y política de Colombia y de América Latina.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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