febrero 12, 2026 3:06 am
De la codicia al desarrollo humano sostenible: un pacto global por la Amazonía

De la codicia al desarrollo humano sostenible: un pacto global por la Amazonía

La extraordinaria biodiversidad en la Amazonía, el principal pulmón del mundo.

POR RICARDO VILLA SÁNCHEZ /

“La América es para nosotros la patria. Nuestros enemigos tratarán de dividirnos, pero nuestra unidad depende de nuestra geografía, más que de nuestra política.”

– Simón Bolívar

La Amazonía volvió a ser el centro del mundo en Bogotá el pasado 22 de agosto de 2025. En la Plaza de Armas de la Casa de Nariño se encontraron presidentes, vicepresidentas, cancilleres, autoridades indígenas y sociedad civil amazónica para enviar un mensaje que trasciende fronteras: sin selva no hay agua, sin agua no hay vida y sin vida no hay futuro. La Declaración de Bogotá, con treinta y cinco compromisos, consolidó a la Organización del Tratado de Cooperación Amazónica (OTCA) como foro político regional y preparó el camino hacia Belém, donde se celebrará la COP30, que en palabras de Luiz Inácio Lula da Silva debe ser la COP de la verdad.

El presidente Gustavo Petro fue enfático al señalar que la codicia elevó al “señor C”, el carbono, hasta el punto de no retorno. Denunció que el capitalismo fósil, con su voracidad por petróleo, carbón y gas, no solo acumula capital sino también crisis climática. Alertó sobre las mafias que mezclan narcotráfico, minería ilegal y deforestación forzada. Y dejó una frase que atraviesa este tiempo: la seguridad de la selva es la seguridad de la humanidad. Lula complementó desde otra orilla, aunque con la misma urgencia: la COP30 no puede repetir la liturgia vacía de promesas incumplidas. Estamos hartos de promesas, dijo. En Belém, añadió, no habrá salones sofisticados como en Dubái o París, sino la selva amazónica como escenario de confrontación con la realidad. La COP de la verdad exigirá que cada país diga sin rodeos qué hará, con qué recursos y con qué voluntad política.

Los mandatarios de Brasil, Colombia y Brasil, así como  la vicepresidenta de Ecuador se dieron cita en la Casa de Nariño para liderar el Encuentro de la Organización del Tratado de Cooperación Amazónica (OTCA) que se realizó en Bogotá.

La Amazonía produce entre el 16 % y el 20 % del agua dulce global, alberga el 25 % de la biodiversidad terrestre y genera hasta el 10 % del oxígeno del planeta. Cada tres días se descubre allí una nueva especie. Sin embargo, más del 26 % del bioma ya está degradado y el 16 % deforestado. En dos décadas se han perdido 14,7 millones de hectáreas de bosque. La triple frontera de Colombia, Perú y Brasil se ha convertido en corredor del narcotráfico con narcosubmarinos y grupos armados que queman selva para expandir sus dominios. La Amazonía es un espejo: de su cuidado depende la humanidad, de su abandono proviene el colapso.

La Declaración de Bogotá recoge compromisos que trascienden el ambientalismo clásico: transición energética justa, derecho humano al agua, bioeconomía sostenible, protección de pueblos indígenas en aislamiento, trazabilidad del oro y lucha contra delitos ambientales. Allí se cruzan los derechos de tercera y cuarta generación: colectivos, ambientales, digitales y de futuro.

La Amazonía se entiende no solo como un bioma, sino como sujeto político global. Este lenguaje se enlaza con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). El ODS 13 sobre acción climática, el ODS 15 sobre vida de ecosistemas terrestres y el ODS 16 sobre paz, justicia e instituciones sólidas no son compartimentos aislados, sino vasos comunicantes en el corazón amazónico. La Agenda 2030 en la región, como ha señalado el PNUD, depende de la integración de pueblos, biodiversidad, carbono y agua.

En 2024, durante la COP16 de biodiversidad en Cali, se reafirmó el compromiso de conservar el 30 % de tierras y océanos al 2030, se habló de fondos para biodiversidad y se reconoció a comunidades indígenas como guardianas de la naturaleza. Pero también se evidenciaron vacíos: los mecanismos de financiamiento siguen siendo débiles, los pueblos originarios piden acceso directo a recursos y el ritmo de implementación es lento. La COP16 dejó claro que sin financiamiento y sin inclusión real, las metas son hojas mojadas. En Belém, la Amazonía pondrá esas lecciones sobre la mesa.

El Fondo Bosques Tropicales para Siempre, anunciado en Bogotá, deberá pasar de la retórica a la capitalización efectiva. Los países amazónicos ya no pueden presentarse solo como víctimas: exigen corresponsabilidad global, pues mantener la selva en pie tiene costos sociales y económicos que deben compartirse.

De Bogotá a Belém se dibuja un camino político y humano. El pacto amazónico debe ser un pacto de vida, soberanía y justicia. De vida, porque sin selva la humanidad enfrenta migraciones masivas —hasta 3.000 millones de personas según estudios científicos— y un colapso climático irreversible. De soberanía, porque los pueblos amazónicos no pueden seguir siendo invisibles ni tratados como obstáculos al desarrollo; son guardianes históricos que deben ser reconocidos como actores políticos. De justicia, porque la transición no puede cargar solo sobre los hombros del Sur Global mientras los países ricos mantienen sus privilegios fósiles.

Paraje amazónico.

La Declaración de Bogotá y los discursos de Petro y Lula marcan una convergencia inédita: Colombia y Brasil se presentan como arquitectos de una integración amazónica que une paz, seguridad y justicia climática. La Amazonía deja de ser un patrimonio natural para convertirse en garantía de derechos humanos universales. La codicia nos trajo hasta aquí, al borde del abismo. El reto es transformar esa historia en un nuevo contrato civilizatorio.

De Bogotá a Belém, de la COP16 a la COP30, de la codicia al desarrollo humano sostenible: el pacto por la Amazonía no es solo ambiental, es político, social y humano. Porque como lo dijo Lula, esta debe ser la COP de la verdad, y como recordó Petro, la seguridad de la selva es la seguridad de la humanidad.

@rvillasanchez

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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