RESUMEN AGENCIAS /
Colombia ha transitado en los últimos años por un escenario económico marcado por desafíos globales y nacionales, en el que la gestión macroeconómica ha jugado un papel fundamental para la recuperación y el crecimiento del país. Bajo el Gobierno del presidente Gustavo Petro, se ha implementado una política macroeconómica orientada a la consolidación del crecimiento inclusivo, la estabilidad financiera y la reactivación de sectores estratégicos.
El reflejo palmario de esta realidad socioeconómica es el comportamiento en ascenso del Producto Interno Bruto (PIB) colombiano, el impacto de las políticas públicas promovidas desde el Gobierno nacional que apuntan hacia la consolidación de la recuperación económica.

Según cifras recientes del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), el PIB colombiano presentó un crecimiento destacado en el tercer trimestre de 2025, consolidando la tendencia de recuperación iniciada tras el periodo de estancamiento observado entre finales de 2022 y parte de 2023. El crecimiento trimestral del PIB correspondiente al periodo julio-septiembre se ubicó en torno al 3,6 %, cifra que supera tanto las proyecciones realizadas por analistas privados y organismos multilaterales, que estimaban un incremento entre el 2,5 % y el 2,8 %, como el desempeño registrado en el mismo periodo de 2024 (2,1 %) y 2023 (1,7 %).
Este repunte económico evidencia una aceleración significativa frente a los ritmos observados post-pandemia y refleja la eficacia de las medidas adoptadas para estimular la demanda interna, fortalecer la inversión pública y mantener la confianza de los inversionistas. El crecimiento acumulado en los primeros tres trimestres de 2025 sitúa a Colombia como una de las economías más dinámicas de América Latina, en contraste con el menor dinamismo de la región.
Factores Impulsores del crecimiento: sectores clave

El análisis sectorial revela que el crecimiento del PIB en 2025 ha estado impulsado por el desempeño sobresaliente de sectores como administración pública y defensa, comercio, manufactura y construcción. El sector de administración pública y defensa mostró un crecimiento interanual del 6,5 %, evidenciando el efecto de la mayor inversión pública en infraestructura, programas sociales y seguridad ciudadana.
Por su parte, el comercio presentó una expansión del 4,1 %, reflejando la recuperación del consumo de los hogares y el fortalecimiento de las cadenas de suministro.
La manufactura, tradicional motor de la economía, experimentó un crecimiento del 3,8 %, favorecida por la reactivación de la demanda interna y la diversificación de mercados de exportación. El sector de la construcción también contribuyó de manera positiva, con un alza del 3,2 %, impulsada por proyectos de vivienda y obra pública. Otros sectores como información y comunicaciones, actividades profesionales y servicios de salud también aportaron al crecimiento, aunque en menor magnitud.

Redistribución del gasto público
La política macroeconómica del Gobierno Petro ha estado caracterizada por un enfoque en la redistribución del gasto público, el fortalecimiento de la inversión social y la sostenibilidad fiscal. Estas medidas han buscado dinamizar la economía a través del impulso a la demanda agregada y la reducción de brechas estructurales.
Los buenos resultados se han obtenido no obstante la política neoliberal del Banco de la República que se ha empecinado en no reducir las tasas de interés bajo el argumento de mantener a raya la inflación.
El contexto político y empresarial ha estado marcado por la oposición de gremios empresariales como la ANDI y sectores políticos de ultraderecha que han cuestionado algunos aspectos de la reforma tributaria, la política laboral y los cambios regulatorios. Sin embargo, la consolidación de la recuperación y los resultados positivos en términos de crecimiento han contribuido a fortalecer la confianza y la inversión.

Desde 2022, la economía colombiana atravesó un periodo de estancamiento, con tasas de crecimiento moderadas y un entorno externo adverso marcado por la desaceleración global y la volatilidad de los precios de materias primas. El año 2023 estuvo caracterizado por la cautela en el gasto público y una recuperación gradual de la inversión privada. Empero, a partir de 2024 y especialmente en 2025, se observa una reversión de la tendencia, con una aceleración del crecimiento, mejora en los indicadores de empleo y reducción de la informalidad.
La comparación con años anteriores evidencia una recuperación sostenida, superando los niveles pre-pandemia y consolidando a Colombia como una economía resiliente y con capacidad de adaptación frente a los desafíos internos y externos.
La dinámica observada en 2025 indica que la economía colombiana ha logrado consolidar su recuperación, apoyada en una política macroeconómica activa, el fortalecimiento de sectores clave y la generación de un entorno favorable para la inversión. Obviamente que persisten retos importantes, como la necesidad de profundizar la diversificación productiva, fortalecer la innovación tecnológica y avanzar en la formalización laboral.

Las perspectivas para el cierre de 2025 y el año 2026 apuntan a un crecimiento moderado pero sostenido, condicionado por la evolución del contexto internacional y la capacidad del país para mantener el equilibrio entre estabilidad fiscal y desarrollo social.
La política macroeconómica del Gobierno Petro en los nueve meses que le quedan de gestión apunta a consolidar los logros alcanzados y enfrentar los desafíos futuros, garantizando un crecimiento inclusivo y sostenible para toda la sociedad colombiana.



