RESUMEN AGENCIAS /
Mientras precisó que la soberanía no se negocia y la democracia no se entrega, la presidenta hondureña Xiomara Castro aseveró que el pueblo “jamás debe aceptar elecciones con injerencia y chantaje”.
La mandataria acusó al presidente estadounidense Donald Trump de injerencia por liberar al exmandatario narcotraficante Juan Orlando Hernández.
Al reiterar que no se puede aceptar el resultado de las elecciones presidenciales del pasado 30 de noviembre ante el escandaloso fraude, la primera mandataria anunció una ofensiva diplomática global para denunciar la injerencia de EE.UU. en los comicios y el «golpe electoral en curso» ante la ONU, la Unión Europea (UE), la CELAC y la OEA.

Castro afirmó que la soberanía no se negocia y la democracia no se entrega. Su deber, dijo, es defender la dignidad nacional y la voluntad popular frente a amenazas, coacción y chantaje. «La refundación de Honduras no acepta sumisión», expresó.
Denunció que Donald Trump interfirió al liberar al narcotraficante Juan Orlando Hernández y presionar el voto, lo que derivó en un «colosal fraude» y manipulación del sistema tecnológico TREP, utilizado para la identificación segura de los votantes.
El indulto de Trump para el expresidente condenado por narcotráfico; su injerencia en el sistema democrático, que realizó durante el período de silencio electoral, en las 72 horas previas a las elecciones; y la coacción y amenazas enviadas en 3.6 millones de mensajes a los teléfonos de votantes que reciben remesas desde Estados Unidos, sumada a la comprobada extorsión de las maras, alteró de manera brutal la intención de voto que favorecía claramente a la candidata Rixi Moncada.

El terrorismo electoral fue impuesto a través de un TREP manipulado, tal como quedó evidenciado en los 26 audios que revelan el fraude comicial en marcha.
El Gobierno de Honduras denunció el fraude con antelación y ahora la presidenta Castro denuncia su materialización con firmeza y ante ese tipo de exige que las elecciones sean declaradas nulas.



