febrero 11, 2026 10:13 pm
Feminismo anticapitalista y antineoliberal en el contexto mexicano y latinoamericano

Feminismo anticapitalista y antineoliberal en el contexto mexicano y latinoamericano

INFP PARTIDO MORENA DE MÉXICO /

El neoliberalismo, como modelo económico predominante en las últimas décadas, ha sido objeto de debate no solo por sus consecuencias económicas, sino también por sus profundas implicaciones sociales y de género. Desde una perspectiva feminista, resulta fundamental analizar cómo la lógica neoliberal reproduce y perpetúa estructuras patriarcales, especialmente en lo referente a la división entre producción y reproducción social.

El sistema neoliberal se sustenta en la mercantilización de la vida, la privatización de servicios y la maximización del beneficio económico a expensas de derechos sociales. Esta concepción prioriza el mercado y la acumulación de capital, invisibilizando y desvalorizando labores esenciales para el sostenimiento de la sociedad, como el trabajo doméstico y de cuidados, tareas realizadas predominantemente por mujeres.

La reproducción social y la marginalización femenina en el desarrollo capitalista

Desde el feminismo, se reivindica que la esfera de la reproducción —es decir, el trabajo no remunerado que garantiza la supervivencia cotidiana y la renovación de la fuerza de trabajo— es fundamental para el funcionamiento del sistema capitalista. Sin embargo, el neoliberalismo perpetúa la visión patriarcal al relegar estas labores al ámbito privado y naturalizarlas como responsabilidad femenina, negándoles reconocimiento económico y social.

Esta lógica implica una doble explotación: por un lado, las mujeres participan en el mercado laboral bajo condiciones de desigualdad y, por otro, asumen la mayor parte del trabajo doméstico y de cuidados sin retribución, lo que refuerza su subordinación y marginalidad.

La exclusión de las mujeres del desarrollo capitalista responde a raíces históricas y estructurales. Mientras los hombres han sido asociados tradicionalmente con la esfera pública y productiva, las mujeres han sido confinadas a la esfera privada, lo que ha limitado su acceso a recursos, poder y reconocimiento. El neoliberalismo, lejos de revertir esta dinámica, la profundiza al desmantelar políticas sociales y transferir la responsabilidad del bienestar al ámbito familiar, incrementando la carga sobre las mujeres.

El feminismo, en su aspiración de justicia e igualdad, choca con los principios neoliberales al denunciar la invisibilización y explotación de la reproducción social. La lógica de mercado no solo ignora las desigualdades de género, sino que se sostiene en ellas, perpetuando la marginalización femenina y obstaculizando la construcción de una sociedad más equitativa.

Por tanto, la incompatibilidad entre ambas concepciones radica en que el feminismo exige el reconocimiento y la valorización de los trabajos reproductivos, así como la redistribución de recursos y poder, mientras que el neoliberalismo reproduce las bases patriarcales que sostienen la subordinación de las mujeres.

El análisis sociopolítico y de género revela que el modelo económico neoliberal es incompatible con los principios feministas, ya que perpetúa la explotación y marginalidad de las mujeres al mantener la división patriarcal entre producción y reproducción. Superar esta contradicción implica repensar el valor del trabajo reproductivo y promover transformaciones estructurales que garanticen la igualdad de género en todos los ámbitos de la vida social y económica.

Desafíos actuales y perspectivas futuras de las luchas feministas

El libro colectivo ‘Las luchas de las mujeres. Pasado, presente y futuro’, editado por el Instituto Nacional de Formación Política (INFP) del Partido Morena de México (2023), constituye una aportación relevante y urgente al debate contemporáneo sobre el feminismo en América Latina.

Esta obra reúne voces diversas que abordan la historia, los desafíos actuales y las perspectivas futuras de las luchas feministas, situando el análisis en la compleja realidad mexicana, pero con resonancia continental. El texto se distingue por su compromiso con un feminismo transformador, anticapitalista y antineoliberal, y por la profundidad de sus reflexiones sobre la necesidad de una transformación estructural que supere las limitaciones impuestas por el malhadado modelo económico neoliberal.

La emergencia de este libro se da en un contexto marcado por la profundización de las desigualdades de género, la violencia patriarcal y la precarización de la vida en México y América Latina. El feminismo latinoamericano ha cobrado fuerza como movimiento social, intelectual y político, articulando demandas por justicia, autonomía y reconocimiento, y enfrentando tanto la represión estatal como las resistencias culturales conservadoras.

En este escenario, el neoliberalismo ha tenido un impacto decisivo, exacerbando las brechas sociales y mercantilizando derechos fundamentales, lo que obliga a repensar las estrategias y horizontes del feminismo regional.

Uno de los aportes más agudos del libro es la discusión sobre la relación entre feminismo y neoliberalismo, tomando como referencia la advertencia de la filósofa política estadounidense Nancy Fraser sobre el peligro de una convergencia entre ciertos ideales feministas y la lógica neoliberal.

Fraser señala que el neoliberalismo, lejos de ser simplemente un enemigo externo, ha logrado resignificar y cooptar algunas demandas feministas, especialmente aquellas relacionadas con la autonomía individual y la igualdad formal, para legitimar nuevas formas de explotación y desigualdad.

La obra colectiva recalca la importancia de no perder de vista que el feminismo debe ser una fuerza crítica y emancipadora, no una herramienta de legitimación del orden neoliberal.

El análisis histórico del libro muestra cómo las críticas feministas de la segunda ola —centradas en la denuncia del patriarcado, la opresión doméstica y las estructuras de poder sexual— fueron, en parte, resignificadas por el neoliberalismo. Este proceso implicó una transformación de la agenda feminista: la autonomía y el empoderamiento se reinterpretaron en clave de mercado, promoviendo la idea de la “mujer emprendedora” y la competencia individual, mientras se diluían las demandas colectivas y estructurales.

Según Fraser, esta resignificación no solo neutralizó el potencial disruptivo del feminismo, sino que lo volvió funcional a la expansión del capitalismo, ocultando las raíces económicas de la opresión de género.

Feminismo antineoliberal, comunitario y transformador

 

En contraste con las tendencias de cooptación neoliberal, este aporte bibliográfico propone recuperar y fortalecer un feminismo anticapitalista y antineoliberal, que centre su lucha en la transformación profunda de las estructuras sociales, económicas y políticas.

La obra destaca la necesidad de reivindicar la acción colectiva, la solidaridad comunitaria y la construcción de alternativas al modelo de desarrollo dominante. Se subraya la importancia de vincular las luchas feministas con otras demandas populares, como la defensa de los territorios, los derechos laborales y la justicia social, evitando así la fragmentación y la instrumentalización de la agenda de género.

El libro resalta el papel pionero de las mujeres mexicanas en la articulación de un feminismo popular, comunitario y radical, que pone en el centro la intersección entre género, clase y territorio. Las experiencias de organización, resistencia y movilización en México ofrecen aprendizajes y referencias valiosas para otros países latinoamericanos, donde las luchas feministas enfrentan desafíos similares: violencia estructural, exclusión económica y cooptación política. La obra invita a mirar hacia México como un laboratorio de innovación política y social, capaz de nutrir los procesos emancipadores en toda la región.

Este texto es más que una compilación de ensayos: es un llamado a profundizar el debate sobre el sentido y las metas del feminismo en nuestro tiempo. La obra nos recuerda que no basta con ampliar la participación de las mujeres en el mercado o en la política institucional; es imprescindible transformar las bases materiales y simbólicas del orden social.

En línea con Nancy Fraser, el libro advierte sobre los riesgos de la convergencia entre feminismo y neoliberalismo, y propone puentes hacia un feminismo antineoliberal, comunitario y verdaderamente transformador. El referente mexicano aparece como horizonte de esperanza y acción para los movimientos feministas de América Latina, que buscan no solo igualdad, sino justicia y libertad reales.

Acceso al libro

 

Para acceder al libro en archivo PDF, ingresar al siguiente enlace:

Las luchas de las mujeres. Pasado, presente y futuro

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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