RELATORÍA ESPECIAL DE LA ONU SOBRE DERECHO A LA ALIMENTACIÓN /
En medio de una crisis de deuda mundial, una alta inflación y precios de los alimentos en aumento, varios países enfrentan el complejo dilema de alimentar a sus respectivas poblaciones o pagar la deuda a la codiciosa banca multilateral.
La anterior es la principal conclusión del Informe elaborado por la Relatoría Especial de la Organización de Naciones Unidas (ONU) sobre el Derecho a la Alimentación.
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“El derecho a la alimentación faculta a los gobiernos para desarrollar planes de acción nacionales y reconfigurar los presupuestos a favor de este fin. Emplear fondos públicos para garantizar que la población tenga acceso a una alimentación adecuada puede hacer que un Gobierno se retrase en el pago de su deuda y se agraven con ello los choques financieros; si se opta, en cambio, por pagar la deuda, se genera más hambre y malnutrición”, explica en el informe el experto de la ONU sobre el derecho a la alimentación, Michael Fakhri.
“Esto implica -agrega el reporte- que el actual sistema internacional de financiación obstaculiza de manera inequívoca la capacidad de los gobiernos para cumplir sus obligaciones con respecto al derecho a la alimentación”.
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En el documento, el Relator Especial sugiere cómo podrían lograrse mejoras significativas en los sistemas alimentarios —y las condiciones necesarias para la transformación— rediseñando los presupuestos públicos.
Acceder al Informe
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Para acceder al Informe en archivo PDF, ingresar al siguiente enlace:
Derecho a la alimentación, financiación y planes de acción nacionales



