Aunque acciones violentas no cesan en el país, se desarrollan 9 procesos de negociación y se han territorializado los intentos de paz
Aunque acciones violentas no cesan en el país, se desarrollan 9 procesos de negociación y se han territorializado los intentos de paz
El expresidente Ernesto Samper, fundador de la Corporación Vivamos Humanos, durante su intervención en el acto de presentación del informe ‘La Paz, ¿cómo vamos?’.
Aunque la espiral de las acciones violentas en Colombia constituye un dato preocupante por la persistencia de grupos armados en varias regiones del país, también es un hecho relevante el que el Gobierno del presidente Gustavo Petro mantenga nueve procesos de negociación y se haya territorializados los intentos de paz.
Así lo revela el informe ‘La Paz, ¿cómo vamos?’, presentado el pasado miércoles 18 de junio por el expresidente Ernesto Samper Pizano y el investigador social León Valencia, quienes lideran la Corporación Vivamos Humanos y la Fundación Paz y Reconciliación (Pares), respectivamente.
El acto académico realizado en el Archivo General de la Nación contó con la participación de congresistas como la senadora Clara López Obregón, diplomáticos, representantes de delegaciones de paz y líderes regionales.
En desarrollo de la presentación del informe, tanto Samper como Valencia insistieron en que ojalá la Iglesia católica acepte ser facilitadora para la reanudación de la mesa de diálogo con el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y se pueda reinstalar en el Vaticano como se lo propuso el presidente Petro al papa León XIV en su reciente entrevista en Roma.
Reiteraron que mientras se acabe en Colombia el fenómeno de la violencia política es necesario y urgente humanizar el conflicto.
Cifras del reporte
«Vamos a cerrar el año 2025 con más de 1.200 eventos violentos, lo podemos confirmar desde ya», alertó Lina Mejía Torres, coordinadora de Derechos Humanos y Derecho Internacional Humanitario de Vivamos Humanos.
Esa cifra supondría un récord respecto a los años 2023 y 2024, cuando no se superaron los 1.100 casos.
El informe destaca que en 2025 persisten dinámicas violentas con graves afectaciones a civiles, incluyendo homicidios, desplazamientos forzados, confinamientos, desapariciones y violencia sexual.
«Cuando uno tiene ocho incendios en la casa, no puede apagar solo uno», advirtió el expresidente Samper, al pedir un enfoque integral frente al conflicto, así como planteó la necesidad de crear contrapesos frente a los poderes fácticos que en Colombia han sido causantes de violencia.
Para el expresidente, la disyuntiva del país no es entre paz o guerra, «sino entre paz y paz», e instó a avanzar hacia una «territorialización de la paz» con mínimos humanitarios que protejan a las comunidades más afectadas.
Nueve procesos abiertos tras el acuerdo con las FARC
El reporte analiza avances, retos y lecciones de las nueve mesas de diálogo y espacios sociojurídicos. Revela un reporte humanitario de la crisis que enfrentan las regiones con un seguimiento a eventos violentos a nivel nacional. Evalúa con una metodología de semaforización (cuantitativa y cualitativa), el estado actual, los retos y avances de cada proceso de negociación y recopila la calificación que hacen las comunidades sobre los espacios de diálogo.
Los procesos de diálogo actuales son parte de la estrategia de ‘Paz Total’ del Gobierno nacional, como continuación del acuerdo firmado en 2016 con la antigua guerrilla de las FARC.
Aunque ese acuerdo logró la dejación de armas de la mayor guerrilla colombiana, tras la firma de la paz surgieron nuevos actores armados que mantienen vivo el conflicto.
Hoy están activos nueve procesos de paz con la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN); con la Segunda Marquetalia y el Estado Mayor de Bloques y Frentes (EMBF), ambas disidencias de las FARC; con las paramilitares Autodefensas Gaitanistas de Colombia (AGC), también llamadas Clan del Golfo; con bandas armadas de Medellín, Buenaventura, el Cauca y Nariño, y con agrupaciones locales.
De los nueve procesos, solo el de Medellín recibió una calificación alta en el informe. En contraste, el del Estado Mayor de Bloques y Frentes, con fuerte presencia en el departamento del Guaviare (centro-sur), contabiliza 783 acciones violentas en lo que va del año, lo que refleja la fragilidad de los compromisos pactados.
El presidente de la Fundación Pares, León Valencia, expone sus puntos de vista en torno del informe sobre el desarrollo de las negociaciones de paz con nueve agrupaciones armadas al margen de la ley.
Un nuevo ciclo de violencia
«Siempre es difícil hablar de paz en Colombia, pero no estamos en los años de 3.000 secuestros y 600.000 desplazados», reflexionó el analista León Valencia, quien advirtió sobre la «confluencia peligrosa» de violencias armadas y disputas territoriales que se vive actualmente.
El informe insiste en que la protección de la población civil debe ser el eje central de los procesos, y llama a aplicar mínimos humanitarios, regular los ceses al fuego y garantizar la participación ciudadana en los territorios.
«La seguridad no puede seguir siendo sinónimo de militarización», concluye el informe, que insta al Estado a implementar medidas estructurales sostenidas para cumplir con el acuerdo de paz y avanzar en la consolidación de la paz.
Por su parte, las comunidades y las organizaciones sociales de base en el nivel territorial mantienen su disposición a aportar a la paz, pero solicitan garantías de seguridad y participación en los procesos
A la presentación del reporte asistieron entre otros las senadoras Clara López Obregón e Isabel Cristina Zuleta; el embajador de España en Colombia, Santiago Jiménez; el coordinador general en Colombia de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (Aecid), Vicente Ortega, y la jefa de la delegación de paz del Gobierno en los diálogos con el ELN, Vera Grabe.
Texto del Informe
Para acceder al Informe en archivo PDF, ingresar al siguiente enlace: