febrero 12, 2026 10:48 am
Editorial del ‘Global Times’: “China y América Latina pueden forjar una senda vibrante de desarrollo mediante cooperación pragmática, respetuosa, equitativa y mutuamente beneficiosa”

Editorial del ‘Global Times’: “China y América Latina pueden forjar una senda vibrante de desarrollo mediante cooperación pragmática, respetuosa, equitativa y mutuamente beneficiosa”

Miao Deyu, ministro asistente de Relaciones Exteriores de China.

GLOBAL TIMES /

En nota editorial, el diario Global Times, órgano de difusión del Partido Comunista Chino, resalta los alcances de la Declaración de Beijing suscrito por la nación asiática y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) en el marco de su Cuarta Reunión Ministerial.

“La Declaración de Beijing es un manifiesto del Sur Global para construir un mundo más justo, y merece una lectura atenta y cuidadosa por parte de todo aquel que quiera comprender el Sur Global”, expresa el diario del partido gobernante de China.

Su texto es el siguiente:

En la histórica Cuarta Reunión Ministerial del Foro China-CELAC (), los países participantes adoptaron conjuntamente la Declaración de Beijing, que despertó gran interés no solo del Sur Global, sino también de la comunidad internacional en general. El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, elogió la declaración como un estímulo para los países en desarrollo de América Latina y el Caribe (ALC).

Lula afirmó que brinda esperanza y demuestra que países económicamente fuertes como China están considerando cómo contribuir al desarrollo de las naciones más pobres del mundo. El reconocido periodista brasileño, Leonardo Attuch, señaló que la declaración abre una ventana histórica para que América Latina reforme su futuro. Simboliza un nuevo mundo que emerge del colapso del orden imperialista, uno que reconstruye las relaciones internacionales sobre la base de la equidad, el respeto y la autodeterminación nacional, según él.

¿Por qué, entonces, la Declaración de Beijing ha recibido un aplauso tan entusiasta de los países de ALC? La respuesta se encuentra en la propia declaración. En este documento de más de 2600 caracteres chinos, la palabra «desarrollo» aparece 19 veces, «cooperación» 18 veces y «equidad», «justicia» o «igualdad» ocho veces. Tras estas palabras clave se esconde una resonancia de valores que representan los valores comunes que comparten China y los países de ALC, así como las razones por las que ambas partes colaboran en la cambiante situación internacional.

En un momento en que las naciones del Sur Global anhelan expresarse, ser escuchadas y hacer realidad sus aspiraciones de larga data, la Declaración de Beijing articula esas esperanzas de forma clara y vívida.

La Declaración de Beijing es un manifiesto del Sur Global para construir un mundo más justo y merece una lectura atenta y detenida por parte de quienes deseen comprenderlo. Transmite un mensaje de paz, afirma la importancia de respetar el derecho internacional y promover los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas, y apoya la resolución de diferencias, disputas y conflictos por medios pacíficos. Refleja el sentido de responsabilidad del Sur Global, enfatizando que la gobernanza económica global debe abordar las preocupaciones comunes de todos los países, especialmente los países en desarrollo, y reafirma su apoyo a un sistema de comercio multilateral justo, transparente y basado en normas.

Impulsada por el entusiasmo por la cooperación, expresa la voluntad de fortalecer el diálogo intergubernamental y profundizar el aprendizaje mutuo y el intercambio en áreas como la infraestructura, la conectividad, la innovación científica y tecnológica, la transición energética y la reducción de la pobreza. Representa el rumbo del futuro, abogando por la construcción de un mundo pacífico y la promoción de una globalización económica inclusiva, mutuamente beneficiosa y beneficiosa para todos. Esta declaración es pionera y refleja cómo China y los países de América Latina y el Caribe, ante los cambios mundiales, de nuestra época y de la historia, responden conscientemente con un sentido proactivo de responsabilidad histórica.

Un pequeño detalle revela los valores que representa la Declaración de Beijing: su mención de la cuestión haitiana. Como primer país latinoamericano en declarar su independencia, Haití ha sufrido durante mucho tiempo infortunios debido a ocupaciones militares e interferencias externas, y el sufrimiento del pueblo haitiano despierta una profunda compasión. Si bien Haití aún no ha establecido relaciones diplomáticas con China, la Declaración de Beijing se compromete a colaborar con la comunidad internacional y la ONU para ayudar a Haití a reconstruir un entorno seguro mediante un enfoque de desarrollo integral.

Este método de resolución de las contradicciones sociales mediante el «desarrollo integral» no solo constituye un enfoque concreto para la cuestión haitiana, sino que también encarna un modelo innovador de cooperación internacional, que ofrece valiosa experiencia y perspectivas para otros países que enfrentan desafíos similares de desarrollo y seguridad.

En la comunidad internacional actual, las causas profundas de muchos conflictos e inestabilidades regionales suelen estar estrechamente vinculadas al subdesarrollo. Desde la perspectiva de la cuestión haitiana, se puede percibir claramente el significado más amplio de la Declaración de Beijing.

Las interacciones y la cooperación entre China y América Latina y el Caribe son singularmente representativas del auge colectivo de los países del Sur Global. Como países en desarrollo que han experimentado el dominio colonial, China y los países de la CELAC comparten una visión común natural para lograr la independencia y la revitalización.

Desde el volumen comercial que superó inicialmente los 500 mil millones de dólares hasta la puesta en funcionamiento del puerto de Chancay en Perú, desde la formulación del plan de acción conjunto China-CELAC para la cooperación en áreas clave (2025-27) hasta el lanzamiento de los cinco programas, hoy, el establecimiento de una profunda red multidimensional de cooperación entre China y los países de América Latina y el Caribe, junto con sus numerosos resultados fructíferos, demuestra que, al escapar de la trampa del desarrollo dependiente dominado por la hegemonía, los países del Sur Global pueden forjar una senda vibrante de desarrollo y revitalización mediante una cooperación pragmática, respetuosa, equitativa y mutuamente beneficiosa.

La Declaración de Beijing envía una señal importante. El presidente Xi Jinping declaró con profunda convicción: «China y los países de América Latina y el Caribe son miembros importantes del Sur Global. La independencia y la autonomía son nuestra gloriosa tradición. El desarrollo y la revitalización son nuestro derecho inherente. Y la equidad y la justicia son nuestra búsqueda común».

En el futuro, China y los países de ALC seguirán apoyándose mutuamente en asuntos que involucran los intereses fundamentales y las principales preocupaciones de cada uno, defenderán firmemente el sistema multilateral de comercio, mantendrán la estabilidad y el buen funcionamiento de las cadenas industriales y de suministro globales, y preservarán un entorno internacional abierto y cooperativo.

Juntos, abordaremos los desafíos globales, y la cooperación entre China y ALC florecerá con mayor vitalidad.

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