febrero 11, 2026 7:09 pm
Epstein: el rostro de la derecha mundial

Epstein: el rostro de la derecha mundial

El pedófilo y magnate estadounidense Jeffrey Epstein (1953-2019), estrecho colaborador del Mossad israelí.

DIARIO RED /

¿Con qué otra incursión militar, bombardeo, secuestro o invasión va a distraer la Casa Blanca a la opinión mundial de lo que los archivos del pedófilo estadounidense exhiben y denuncian?

El consenso ideológico y mediático en la geopolítica mundial se ha impuesto desde relatos moralistas para justificar invasiones, secuestros y guerras bajo el amparo de una supuesta autoridad política desde sus convicciones religiosas. Y para ello han construido un aparato de pensamiento y de relatos para que el resto del planeta se someta por pura sumisión, pero también desde el miedo en un mundo cada vez más inseguro e incierto.

El pasado viernes 30 de enero, el Departamento de Justicia de Estados Unidos liberó tres millones de páginas de los archivos sobre el caso de Jeffrey Epstein, el millonario pedófilo que organizó una red internacional de abuso a menores y se mantuvo impune durante décadas gracias a sus altas conexiones en los ámbitos empresarial, político, mediático, judicial, académico, cultural y artístico. Mediante carisma, mecenazgo y el uso de sus víctimas como “regalos”, Epstein se vinculó con todas las cúpulas, desde las casas reales europeas hasta algunos prominentes intelectuales, pasando por otros magnates que compartían su afición por las “mujeres jóvenes”, como expresó su amigo, el presidente Donald Trump.

La publicación masiva de los documentos relativos al financiero que murió en agosto de 2019 en circunstancias sumamente sospechosas ha permitido asomarse al sórdido mundo de los ultrarricos, donde el único principio es el dinero y las niñas y adolescentes que son abusadas de forma tan sistemática como impune.

Esto se parece mucho a lo que en su momento mostraron los Panama Papers y los Pandora Papers. Es decir, un modo de gestionar la economía mundial desde poderes políticos, agazapados en paraísos fiscales, guaridas de las peores redes mafiosas, encubiertas desde los grupos financieros y oligárquicos en casi todos los países de América Latina. ¿Qué pasó con eso luego del escándalo mediático? Nada, en realidad quedamos ante un espectáculo inmediatamente bloqueado por el aparato mediático mundial, sin procesar en las legislaciones locales regulaciones o controles para, al menos, evitar ese delito de carácter económico y, por qué no, también moral.

De ahí que la revelación de los llamados “Archivos de Epstein” exhiben el verdadero rostro de esos personajes de la derecha mundial. No solo son hombres con mucho poder económico y político, sino supuestos “líderes” morales que nos han querido imponer un solo modo de vida con regímenes disfrazados de democráticos para instaurar modelos de convivencia con base en el mercado, la fama y el espectáculo, por encima del Estado.

Empezando por quien ahora intenta gobernar el planeta, Donald Trump, todos los mencionados en esos correos revelados por el Departamento de Justicia de EE.UU. han negado o han callado frente a fotografías y correos electrónicos con evidencias de su participación en actos de pedofilia, reuniones de negocios y fiestas en mansiones y yates de excesivo lujo.

Para el caso latinoamericano, la vinculación del expresidente colombiano Andrés Pastrana Arango con Jeffrey Epstein se basa en registros de vuelo y testimonios desclasificados recientemente. Esto, que fue negado por ese impresentable dirigente político del Partido Conservador colombiano, confirma una relación personal y logística. El expresidente figura en los manifiestos de vuelo del avión de Epstein en varias ocasiones a principios de los años 2000.

Pastrana admitió haber viajado a la capital cubana, en marzo de 2003 invitado por Fidel Castro, utilizando el transporte de Epstein para el trayecto Nassau-La Habana. Pero hay algo más: los archivos de 2025 y 2026 incluyen una fotografía junto a Ghislaine Maxwell (proxeneta y cómplice de Epstein) vistiendo uniformes de la Fuerza Aérea Colombiana. Maxwell declaró ante la justicia que se hicieron amigos debido a su afición compartida por pilotar helicópteros y que ella llegó a volar un Blackhawk en Colombia.

Andrés Pastrana abusando de su rol como presidente de Colombia suminitró a la proxeneta Ghislaine Maxwell , pareja de Jeffrey Epstein, prendas de uso privativa de las Fuerzas Armadas para que sobrevolará la selva amazónica en un helicóptero Blackhawk de la Fuerza Aérea Colombiana.

De México, los archivos involucran a poderosos expresidentes, como Carlos Salinas de Gortari, al hombre más rico del país, Carlos Slim, y a los dueños del monopolio televisivo, Emilio Azcárraga y Ricardo Salinas Pliego. Pero hay un dato más revelador: los archivos vinculan a Donald Trump con el legendario Cartel de Sinaloa.

Sobre Donald Trump, los nuevos archivos contienen miles de referencias y correos electrónicos de Epstein. Ahí muestra que el Presidente estadounidense «pasó horas en mi casa» con víctimas y registros que lo sitúan como pasajero en su avión privado en al menos ocho ocasiones durante los años 90. Los videos son la prueba más concluyente de su participación en actos que son delitos imprescriptibles, pero sobre todo porque lo desnudan en su real condición moral. Ya en su momento dijo que “todo era un engaño” y que era una conspiración de los demócratas frente a los “éxitos” de su Gobierno.

Otro de los señalados es Steve Bannon, el exestratega de Trump. Este señor intercambió cientos de mensajes de texto amistosos con Epstein hasta poco antes de su muerte en 2019. En uno de los mensajes hablan de un documental para ayudar a limpiar la reputación del pedófilo, estrecho colaborador del Mossad israelí, y coordinaron una campaña de influencia política en Europa.

¿Acaso este tipo de acciones no han sido también el modo de existir de las derechas latinoamericanas, algunos de sus líderes han sido vinculados con negocios estrechamente relacionados con el narcotráfico?

Otro cuestionado personaje que muestra a esa derecha es Howard Lutnick, el actual secretario de Comercio de Trump. En los archivos hay una evidencia de que fue invitado por Epstein a su isla privada en 2012. Aunque Lutnick afirma haber cortado lazos hace años, su esposa aceptó invitaciones para almuerzos familiares en el yate del pedófilo fallecido.

La lista no se queda ahí. José María Aznar, el impresentable expresidente del Gobierno de España y quien lidera procesos de formación de las derechas latinoamericanas, aparece señalado en los nuevos archivos desclasificados, al menos tres veces. ¿Ahora podrá salir al estrado público a negar o inducir a una supuesta conspiración en su contra desde las izquierdas?

La pregunta que surge desde este momento es: ¿con qué otra incursión militar, bombardeo, secuestro o invasión nos van a distraer de lo que los archivos exhiben y denuncian? Si esas revelaciones se hacían el diciembre pasado seguramente Donald Trump habría adelantado el bombardeo sobre Caracas.

Poco puede esperarse de un Departamento de Justicia convertido por Trump en una estructura mafiosa al servicio de sus venganzas personales, pero los comunicadores de ambos lados de la frontera hacen bien en recordar que su comportamiento faccioso y su desinterés por la veracidad no sólo desprestigia a su oficio, sino, ante todo, daña a las víctimas y facilita a los victimarios ocultarse tras la pantalla de la indignación devenida en espectáculo. ¡Prácticas de la derecha!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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