febrero 11, 2026 11:57 pm
Importante ejercicio de madurez democrática que eleva el debate público y abre un amplio horizonte en el progresismo colombiano

Importante ejercicio de madurez democrática que eleva el debate público y abre un amplio horizonte en el progresismo colombiano

La senadora Clara López Obregón presentó su aspiración como precandidata presidencial y participará en la consulta abierta con otras figuras del progresismo en marzo de 2026.

EDITORIAL TSC /

El anuncio de la precandidatura presidencial de la senadora Clara López Obregón, realizado el pasado miércoles 20 de agosto, marca un momento clave en la dinámica política del campo progresista colombiano. No es solamente la entrada de una figura con una reconocida trayectoria académica y pública, sino también el reflejo de un ejercicio democrático genuino y necesario; su presencia robustece el debate nacional y eleva el estándar ético de la contienda electoral.

La dilatada experiencia de la congresista López Obregón, construida a lo largo de décadas en espacios de decisión pública, la ha posicionado como una de las voces con mayor solvencia intelectual y ética del país. Su entendimiento de las complejidades económicas y sociales de Colombia, sumado a un talante negociador, mesurado, reflexivo y a la capacidad de construir consensos, la convierten en una precandidata capaz de dialogar con diversos sectores de la sociedad.

Es relevante en ella su sólida formación académica en disciplinas como la economía y el derecho, lo que le ha permitido incidir con argumentos rigurosos en las discusiones más relevantes del Estado.

Es destacable su trayectoria pública, pues ha ocupado cargos de máxima relevancia, como Secretaria Económica de la Presidencia de la República, Auditora General, Ministra de Trabajo, Alcaldesa, Contralora distrital y concejal de Bogotá, senadora de la República, docente universitaria, donde su desempeño ha estado marcado por la defensa de lo público, los derechos humanos, el enfoque de género y la promoción de la justicia social.

La precandidatura de López Obregón es un catalizador para el debate interno del progresismo. Su talante democrático y la forma respetuosa en que plantea las diferencias enriquecen la deliberación colectiva. En una consulta popular prevista para marzo del próximo año, ella y otras destacadas figuras del progresismo pondrán a prueba la capacidad de este sector para unir fuerzas y construir una alternativa sólida al modelo tradicional del caduco y bipartidismo liberal-conservador que en 2022 logró derrotar el hoy presidente Gustavo Petro.

El proceso de consulta abierta para definir el candidato presidencial del progresismo es, en sí mismo, una garantía de legitimidad y transparencia ante la ciudadanía, y la participación de dirigentes como la congresista López Obregón, quien apuesta por la consolidación de un gran Frente Amplio del campo democrático contribuye a consolidar una cultura política basada en el respeto a la ética pública y el interés general.

Continuidad y profundización del enfoque progresista

La irrupción de la senadora en la carrera presidencial augura la posibilidad de dar continuidad y profundidad al enfoque progresista del actual Gobierno. La apuesta por vincular justicia social y democracia seguirá siendo central, en contraposición al modelo neoliberal que ha prevalecido hace más de tres décadas en el país y en el mundo, generando desigualdades estructurales y contribuyendo a una grave crisis climática y civilizatoria.

Su propuesta está basada en profundizar una política monetaria para beneficio de las mayorías frenando la inercia de un sistema financiero orientado al lucro de unos pocos. Además, la precandidata que representa al sector Unitarios, una convergencia de la que hacen parte 15 fuerzas sociales y partidistas, ha señalado la necesidad de adoptar políticas que respondan no solo a la desigualdad, sino también a la emergencia climática, proponiendo un modelo de desarrollo sostenible y justo.

En definitiva, se puede colegir que el ingreso de Clara López Obregón a la contienda presidencial constituye una prenda de garantía para el fortalecimiento del proyecto progresista, aportando experiencia, visión y compromiso con el bienestar colectivo. Su precandidatura es, en suma, una invitación a profundizar el debate democrático, a defender la ética pública y a construir, desde la diversidad, un horizonte nacional donde la justicia social y la democracia sean los pilares del futuro.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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