febrero 12, 2026 12:04 am
La noción de «pueblo» en el contexto de la democracia

La noción de «pueblo» en el contexto de la democracia

CON INFORMACIÓN DE LOM EDICIONES /

‘La idea de pueblo en los confines de la democracia política’, es una profunda investigación bibliográfica que acaba de publicar Lom Ediciones, una destacada editorial chilena editada por Alejandro Bilbao. Este libro ofrece una reflexión interdisciplinaria sobre la noción de «pueblo» en el contexto de la democracia contemporánea, explorando los desafíos que plantea su conceptualización y las tensiones que surgen en los márgenes de las democracias modernas. A través de una colección de ensayos de académicos y pensadores, el texto busca cuestionar las formas en que se entiende, se invoca y se instrumentaliza la idea de pueblo en las dinámicas políticas actuales.

El eje central de la obra radica en examinar cómo la noción de pueblo se ha transformado y cómo estas transformaciones impactan la práctica democrática.

¿Puede la idea de pueblo instituirse como un concepto delimitado en la indagación de los motivos políticos que acompañan la formación de una sociedad? ¿Tiene un lugar determinante en las reflexiones político-filosóficas sobre soberanía, Estado, nación y sociedad civil? Estas preguntas, recurrentes en debates sociales, políticos y antropológicos, capturan también la atención de la filosofía, que interroga la “unidad” del concepto.

¿Quién designa a un pueblo? ¿Cuándo las acciones de las multitudes reflejan una unidad aparente en su devenir político-social? Estas cuestiones revelan cómo la idea de pueblo conlleva una impropiedad: no nombra propiedades específicas ni identidades, sino que proyecta una multitud en el tiempo, su construcción como sujeto político.

Este devenir es también proyecto de politización, sostenido por acciones y afectos comunes que evidencian su carácter ficcional. “Un” pueblo, “los” pueblos, emergen en el terreno de la ficción, organizando su voz desde lo que podría ser. Así, el pueblo es devenir, imponiendo al presente aquello por venir. Esta temporalidad lo pone en suspenso: sustentado en ficciones y normas que conjuran la violencia, está siempre expuesto a su propia zozobra.

Los autores/as de esta obra asumen el pensamiento filosófico como cantera común, y la idea de pueblo como escenario de tensión donde se configuran las formas políticas, sociales y culturales con que las multitudes narran su tránsito por la historia.

Transformación de la noción de pueblo

El texto analiza la genealogía del concepto de pueblo, rastreando cómo ha evolucionado desde su uso en la filosofía política clásica hasta su incorporación en las democracias modernas, incluyendo discusiones sobre los enfoques de pensadores como Rousseau, Marx, Arendt y otros que han reflexionado sobre el papel del pueblo en la política.

Dado el lugar de publicación, el análisis del «pueblo» se contextualiza en las luchas y experiencias democráticas de América Latina, donde el concepto ha sido central tanto en discursos emancipadores como en prácticas populistas.

El libro también aborda temas contemporáneos como el populismo, el nacionalismo y los movimientos sociales, examinando cómo estos fenómenos redefinen lo que entendemos por “pueblo”.

El libro se posiciona como un aporte significativo al debate político y académico en un momento donde el concepto de pueblo está en el centro de las disputas ideológicas. La obra destaca por su enfoque plural, dado que reúne perspectivas de distintas disciplinas, lo que permite una comprensión más rica y matizada.

La fortaleza del texto es, sin duda, su capacidad de entrelazar el marco teórico con ejemplos empíricos, especialmente en el contexto latinoamericano.

“Intersecciones entre la idea de pueblo y la idea de un nosotros”

Uno de los capítulos sugerentes de la obra es el de autoría del antropólogo y doctor en Humanidades Daniel Flores Cáceres y del filósofo y politólogo Marcel Théza, ambos académicos de la Universidad pública de Los Lagos de Chile que se titula “Intersecciones entre la idea de pueblo y la idea de un nosotros”. En él, los autores abordan críticamente los usos normativos y a menudo ambiguos de los conceptos “pueblo” y “nosotros”, especialmente en el contexto chileno posterior a la dictadura de Pinochet.

En este ensayo se argumenta que la transición chilena se sostuvo sobre consensos que debilitaron activamente la capacidad de la sociedad civil para ejercer presión y participar de lo político, desplazando al pueblo desde la escena pública hacia una representación vaciada de contenido.

Daniel Flores Cáceres

Flores Cáceres y Thezá reflexionan sobre cómo, tras este vaciamiento, emergió una preocupación cultural por reconstruir un “nosotros”, es decir, una comunidad imaginada capaz de sostener el sentido de pertenencia y cooperación.

Se analizan también las limitaciones de esa tarea, especialmente cuando las ausencias fundantes –como la de los desaparecidos– no fueron simbólicamente elaboradas ni transformadas en memoria o justicia. La identidad chilena, sostienen los autores, se construyó entonces sobre un olvido, más que sobre un reconocimiento. Esto impidió articular un “nosotros” robusto y un “pueblo” con densidad política.

Marcel Théza

Finalmente, el ensayo propone que hoy, frente a la irrupción de nuevas diferencias (étnicas, migratorias, sociales), es necesario repensar críticamente estos conceptos. No sólo se trata de incluir lo otro, sino de aceptar que ese otro nos habita.

Retomando al filósofo francés Jean-Luc Nancy (1940-2021), sugieren que somos también intrusos en nosotros mismos, y que todo proyecto democrático que invoque al pueblo debe asumir esa tensión entre identidad, diferencia y memoria.

 

 

 

 

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