febrero 12, 2026 1:36 am
«Medellín ha cedido espacio a un cogobierno urbano del crimen»

«Medellín ha cedido espacio a un cogobierno urbano del crimen»

El alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, tiene el reto de devolverle a la capital antioqueña la confianza en las instituciones y acabar con el círculo de violencia, desigualdad y miedo.

POR CECILIA OROZCO TASCÓN /

La entrevista realizada para el pódcast de la Revista Raya con el investigador antioqueño Luis Fernando Quijano arroja una mirada profunda y crítica sobre la situación de seguridad y gobernabilidad en Medellín. Quijano, con su experiencia y conocimiento del fenómeno urbano, advierte que la ciudad ha llegado a una preocupante forma de cogobierno entre las autoridades y estructuras criminales.

El concepto de cogobierno urbano

El investigador social sostiene que en Medellín no existe una separación clara entre las instituciones legítimas y los grupos criminales, sino que se ha instalado una suerte de cogobierno. Es decir, sectores del crimen organizado han logrado insertarse en la toma de decisiones y el control territorial de varios barrios y comunas, compartiendo o disputando funciones tradicionalmente propias del Estado.

Bandas delictivas en Medellín y el Valle de Aburrá.

En la entrevista, Quijano describe cómo este cogobierno se evidencia en acuerdos tácitos y explícitos entre autoridades y actores ilegales. Ejemplos de esto incluyen la administración de justicia por parte de bandas, el cobro de extorsiones con conocimiento de autoridades locales, y la regulación de la vida cotidiana de la comunidad —desde la movilidad hasta la resolución de conflictos— bajo reglas impuestas por organizaciones criminales.

 

Impacto social y político

Para Quijano, este fenómeno ha afectado profundamente la confianza en las instituciones y perpetuado un círculo de violencia, desigualdad y miedo. Las comunidades, muchas veces, ven a los grupos criminales como una autoridad paralela, ya que proveen servicios o soluciones que el Estado no logra garantizar de manera efectiva.

Finalmente, el investigador hace un llamado a revisar el modelo de seguridad y gobierno en Medellín, y a reconocer la dimensión estructural del problema. Señala la necesidad de fortalecer la presencia estatal, la transparencia y la participación ciudadana, ya que solo así se podrá recuperar la autonomía institucional y frenar la cooptación criminal del territorio.

La tesis central de Quijano es que la capital antioqueña ha cedido espacio a un cogobierno urbano del crimen, desafío que requiere atención urgente y soluciones integrales.

La entrevista completa con el investigador social antioqueño en el siguiente video:

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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