TSC /
“Sancionar la difusión de imágenes o videos íntimos sin consentimiento de la víctima protege a las mujeres de la violencia de género que se viene multiplicando en redes sociales” y de ninguna manera “pone en peligro el escrache”, expresa la congresista Clara López Obregón en una nota aclaratoria dirigida a la abogada y columnista de la revista Cambio, Ana Bejarano Ricaurte, quien se refirió al proyecto de ley sobre violencia digital que fue aprobado por unanimidad en la Comisión Primera del Senado, el pasado 19 de marzo.
En su más reciente nota periodística titulada “Escrache en peligro”, la referida columnista señala que al tipificarse como delito la violencia digital de género “puede convertirse en instrumento para perseguir periodistas y mujeres que escrachan a los hombres que las violentan”.
Se entiende como escrache el mecanismo que se utiliza para hacer denuncias públicas con el fin de visibilizar las violencias de las que son víctimas las mujeres y como respuesta a las deficiencias para acceder al sistema de justicia.

La senadora López Obregón señala que dicho proyecto de ley presentado de manera conjunta con las congresistas Ana María Castañeda e Ingrid Aguirre, no solo no pone en peligro el escrache, sino que responde “responsablemente al exhorto de la Corte Constitucional después de amplias consultas con organizaciones y expertos, pues hoy las víctimas se están quedando sin respuesta, apoyo, ni remedio”.
Explica que la ponencia aprobada sobre el referido proyecto de ley “contempla precisamente un eximente de responsabilidad penal que resguarda la libertad de expresión, tanto ciudadana como de prensa”.
Exhorta a la columnista a realizar “cualquier sugerencia que tenga para mejorar la redacción del proyecto”, la cual, añade, será “bienvenida”.

“Le pido que contribuya a concretar una redacción satisfactoria para los derechos involucrados en vez de procurar, cómo en la ocasión anterior, hundir la iniciativa”, agrega en su aclaración la senadora López Obregón.
Y concluye: “Se puede sancionar la violencia digital de género sin conculcar los derechos de las víctimas, ni vulnerar la libertad de expresión y apoyar, a la vez, la necesidad de denunciar a acosadores y victimarios. No legislar sobre esta humillante violencia contra las mujeres, en mi concepto, no es una buena opción”.



