CON INFORMACIÓN DE INTERNACIONAL PROGRESISTA /
Dirigentes políticos de diferentes países, entre quienes se destaca la senadora y candidata presidencial Clara López Obregón, han anunciado su respaldo a una caravana solidaria que arribará con insumos médicos y alimentos a La Habana, coordinada por la Internacional Progresista en respuesta a la crisis agravada por las sanciones estadounidenses.
Este viernes 20 de marzo parte rumbo a Cuba un convoy con más de veinte toneladas de ayuda humanitaria, entre suministros médicos, productos de higiene y alimentos básicos. Así, el Malecón de la capital cubana será el punto de encuentro para decenas de parlamentarios y representantes de movimientos sociales que acompañarán la distribución de estos recursos. La acción es impulsada por la Internacional Progresista.
La solidaridad de la senadora Clara López Obregón con el pueblo cubano no es de ahora, sino que ha sido una de las características a lo largo de su ya dilatada carrea política.

La dirigente política colombiana vuelve a La Habana para expresar su apoyo y saludo fraterno al pueblo y Gobierno de Cuba en este momento aciago en que las amenazas del Gobierno de Estados Unidos contra su integridad y soberanía atentan contra su supervivencia.
Junto a destacados dirigentes de diversos rincones del mundo como Jeremy Corbyn Pablo Iglesias, Hasan Piker, integrantes del grupo musical Kneecap, Chris Smalls y decenas de parlamentarios y dirigentes de movimientos sociales, la senadora López Obregón hace parte del ‘Convoy Nuestra América a Cuba’ organizado por la International Progresista para entregar ayuda humanitaria a todos los cubanos que sufren el injusto e ilegal bloqueo más largo de la historia reciente.
La Internacional Progresista destaca que la llegada de la caravana responde al contexto de endurecimiento de las sanciones económicas, comerciales y financieras impuestas por Estados Unidos sobre Cuba.

Hace pocos días el presidente Donald Trump decía que “Cuba es la siguiente” (a continuación de Irán) y luego expresó que tendrá “el honor de tomar Cuba”, y que no sabe si la “liberará o tomará”, pero que “podría hacer lo que quisiera”.
Esta misión humanitaria busca reunir a diferentes voces políticas y sociales para respaldar de forma directa a la población afectada por la escasez de bienes básicos.
La Internacional Progresista explica que la iniciativa surge como reacción a la intensificación del bloqueo estadounidense, con especial impacto en el sector energético. En uno de sus comunicados, la organización sostiene que la administración Trump ha endurecido las restricciones, afectando el suministro de combustible, el acceso a vuelos y la entrada de bienes esenciales. El objetivo declarado por los organizadores es “romper el asedio, salvar vidas y defender la autodeterminación cubana”.

El letal asedio de Washington ya ha paralizado la vida en la isla. Millones de personas se encuentran a oscuras debido a los constantes apagones. El transporte público no puede funcionar sin combustible. Los estantes de los supermercados están vacíos.
En 1962, el Departamento de Estado de Estados Unidos diseñó el embargo a Cuba para «provocar hambre, desesperación y el derrocamiento del gobierno». Hoy, el castigo colectivo de la administración Trump sigue la lógica siniestra de sus predecesores.
Durante más de 60 años, el internacionalismo revolucionario de Cuba ha contribuido a liberar a millones de personas del dominio colonial, ha salvado innumerables vidas del flagelo de las enfermedades y ha enseñado a leer y escribir a generaciones enteras.

Este compromiso inquebrantable con la causa de la humanidad le ha valido a la isla antillana la eterna hostilidad de su vecino del norte. Según la ONU, el embargo estadounidense de 60 años le ha costado a Cuba al menos 130 mil millones de dólares en daños.
La última escalada agresiva y pendenciera del Gobierno de Trump ya ha puesto en peligro unidades de cuidados intensivos y salas de urgencias enteras.
El mensaje de esta misión organizada por la Internacional Progresista es contundente: ¡Cuba sí, bloqueo no!



