POR ALBERTO MALDONADO COPELLO
Parece que hay un retorno a Marx. Dice Yesid Arteta en columna en Revista Cambio [1]: “Los influencers y youtubers dedicados a producir basura para engordar sus bolsillos empiezan a quedar rezagados, mientras ganan terreno quienes ofrecen contenidos de calidad, pensamiento y estilo. Reivindicarse socialista, volver a Marx y Bakunin y recuperar la memoria de las grandes revoluciones sociales no es ‘mamertismo’, por más que algunos frikis se empeñen en etiquetarlo así. Es, por el contrario, una corriente que vuelve a crecer entre jóvenes empobrecidos por un capitalismo que concentra cada vez más riqueza y poder en una reducida minoría de oligarcas”.
Ojalá tenga razón Arteta y que esta corriente crezca y se nutra de Marx también en Colombia. En la experiencia del estallido social de 2021, los jóvenes, especialmente de la clase trabajadora en condiciones más precarias, actuaron con decisión y valentía, pero hasta dónde llega mi información no se inspiraban en Marx ni en Bakunin, ni tampoco hablaban de socialismo. Fue, en mi opinión, una rebeldía conservadora, en el sentido de que no cuestionaba radicalmente al capitalismo.
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Me parece, sin embargo, que no se trata de que los jóvenes vuelvan a Marx porque creo que la gran mayoría nunca llegó a él y mucho menos leyó ‘El capital’, quizá con la excepción de algunos que leyeron el capítulo 24 sobre la acumulación originaria. Entender el capitalismo a fondo sin estudiar ‘El capital’ es imposible. Esto de volver a Marx debería aplicar a los viejos, incluido Arteta, aquellos que quizá en algún momento de su vida algo estudiaron y lo utilizaron como fundamento para su actividad política y luego lo abandonaron. Sin embargo, apuesto doble contra sencillo a que la gran mayoría de ellos nunca estudió a fondo ‘El capital’ y lo dejó rápidamente de lado, prefiriendo refugiarse, en el mejor de los casos, en obras como ‘El manifiesto del Partido Comunista’, ‘El 18 brumario de Luis Bonaparte’ y los ‘Manuscritos de 1844’, fuente importante para filósofos y humanistas progresistas.
Pero, hay vientos favorables en la dirección del marxismo. El jefe supremo del Pacto Histórico está coqueteando con el marxismo. Parecería que sigue la orientación de Arteta.
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El expresidente Gustavo Petro en discursos recientes en México [2] utilizó más categorías marxistas y específicamente de ‘El capital’ que de costumbre; así como se ve físicamente rejuvenecido también está actuando como los jóvenes de Arteta: volviendo a Marx. En su caso es literal: en su biografía nos cuenta que él leyó ‘El capital’ en la universidad [3]. Pocos días después de su discurso afirmó (el 12 de octubre) en entrevista con Diego Ruzzarin lo siguiente:
Diego Ruzzarin: ¿Usted cómo se define políticamente?, ¿es un tipo de socialdemócrata, tal vez socialista, otro término, ¿cuál sería su autodefinición política? (minuto 29.40).
Petro: Yo soy marxista, pero en una versión anarquista [4].
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Tal cual como describe Arteta lo que están haciendo los jóvenes: volviendo a Marx y a Bakunin.
Dejemos de lado el hecho de que durante sus cuatro años de Gobierno casi nunca mencionó a Marx, ni estimuló diagnósticos basados en categorías de ‘El capital’ en su Plan de Desarrollo ni mucho menos políticas correspondientes. Igualmente, no nos detengamos en este momento en el hecho de que en sus entrevistas Petro muestra un enfoque ecléctico que en términos coloquiales es una especie de sancocho intelectual, un revoltijo de ideas. En lo cual es fiel a la consigna del M-19 del “sancocho nacional” solo que ahora es un sancocho teórico. Pero no nos enfoquemos en esto, miremos lo positivo: 1) en la práctica, Petro tomó medidas clasistas y propugnó por hacer énfasis en el conflicto básico de nuestras sociedades; ejemplos, la reforma laboral y el salario vital; 2) menciona y promueve el marxismo, utilizando a veces categorías de ‘El capital’, algo que usualmente rechazan los progresistas; 3) se sintoniza con las rebeldías juveniles.
Es positivo que el líder principal de la izquierda se declare marxista. Sobre todo, en un contexto en el cual en la práctica la consigna de Abelardo de la Espriella y la exministra y ahora consejera de Paz, Vivian Morales, de sacar a Marx de la educación se ha aplicado durante décadas. Marx, y mucho menos ‘El capital’, no se estudia en las universidades y las facultades de economía, pero tampoco en los sindicatos, ni en las centrales obreras, ni en las organizaciones sociales de izquierda, ni siquiera sistemáticamente en el partido comunista.
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Es necesario profundizar en esta línea y promover que el Programa político que adopte el Pacto Histórico se fundamente en Marx. Una dimensión importante en este sentido es la formación de los cuadros y militantes del Pacto. También en esta perspectiva hay movimientos interesantes. Por ejemplo, la Escuela Semilla [5] promovida por el excongresista Gustavo Bolívar, con el apoyo de la también exparlamentaria Ángela María Robledo y los estudios del Centro de Pensamiento Vida que además está por iniciar una escuela sobre economía política [6].
Sin embargo, la Escuela Semilla no incluyó dentro de sus clases ninguna sobre ‘El capital’, ni tampoco sobre Marx, quien no está dentro de su bagaje teórico. Gustavo Bolívar dictó una charla sobre la arquitectura del poder, con base en un libro que acaba de escribir, en la cual no aparece una sola vez las clases sociales, el capitalista o el trabajador asalariado, el modo de producción capitalista, el valor o el plusvalor [7]. Ni una sola vez. En otras charlas si se hace referencia a Marx, pero poca. Espero poder luego comentar algunas de ellas.
El exministro Daniel Rojas hizo una interesante exposición titulada “Teorías económicas alternativas para la superación del capitalismo” en el módulo de “Economía política y teorías críticas”.[8]

El propio título indica un enfoque determinado. Marx fue un crítico de la economía política no un economista político más, como lo sugiere el nombre del módulo. Rojas lo ubicó dentro de una categoría de economía heterodoxa dentro de la cual incluye también al keynesianismo, una corriente claramente defensora del capitalismo. A Rojas le preocupa superar el neoliberalismo y no el capitalismo, como es la idea central de Marx.
En general, me pareció que la interpretación que hace de Marx y de ‘El capital’ fue insuficiente. Pero Rojas es joven y tiene mucho tiempo para aprender y seguir las directrices de Petro.
Parece que no hubo suficiente comunicación entre Petro y Bolívar para que le hubiera sugerido que en el programa le dieran más importancia a lo fundamental: Marx y Bakunin. Ojalá que pronto se subsane este vacío.
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Y tampoco parece haberla entre Petro e Iván Cepeda, quien no dice ni una palabra de Marx, ni por equivocación. Habla de la justicia social y nos recomienda leer a Hannah Arendt y al papa Francisco. No le interesa volver a Marx, a quién seguramente en su paso por la juventud y el Partido Comunista estudió a profundidad [9]. En entrevista el 22 de marzo con Daniel Coronell ante la pregunta de si era marxista-leninista respondió que no pero que si leyó mucho a Marx y a Gramsci [10]; no indicó si había leído ‘El capital’, pero por sus análisis es evidente que no lo utiliza como marco teórico. Le sirvió, quizá, como cultura general.
¿Cuántos colombianos han leído los tres tomos de ‘El capital’ de Marx?
En el Gobierno de Petro participaron dos figuras que han manifestado que leyeron a profundidad ‘El capital’. El exministro neoliberal que se autodefine como de “centro” José Antonio Ocampo manifestó en una entrevista lo siguiente: “Estudié mucho a Marx, y no me arrepiento de haberlo hecho y de haber participado en un movimiento estudiantil en la Universidad de Yale, donde hice mi doctorado y reclamamos la necesidad de contar con cursos de economía marxista. Me pregunto siempre cuántos colombianos se han leído los tres tomos de ‘El capital’ de Marx. Yo lo hice, como también leí muchas otras obras del marxismo. No soy marxista, nunca me he considerado como tal, ni en mi juventud ni ahora, pero haberlo estudiado y posteriormente enseñado me da satisfacción, pues mucho aprendí de esas obras” [11]. Aparte de la satisfacción personal no parece que haya aprovechado mucho el conocimiento sobre el capitalismo expuesto por Marx en esa obra.
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Otro exfuncionario que también se autodefine ideológicamente como de “centro”, Jorge Iván González (exdirector de Planeación Nacional), en una entrevista con El País de España aceptó que estudió mucho a Marx; el entrevistador le preguntó: “Además de Keynes, usted leyó mucho a Marx. En un seminario de tres años leyeron cada semana un capítulo de ‘El capital’, ¿hay algo del pensamiento de Marx en el plan?”. A lo cual respondió: “Sí. Marx tiene mucho que enseñarnos. La gente a veces confunde a Marx con Lenin, con Stalin, incluso con el Che Guevara o con Hugo Chávez, pero el gran mensaje ético de Marx, que está en la crítica del ‘Programa de Gotha’, es que cada cual aporta a la sociedad según sus capacidades y recibe de ella según sus necesidades. Eso es una maravilla. Creo que Marx era un gran pensador. El ‘Manifiesto del Partido Comunista es una belleza, es un canto profético de lo que debería ser una sociedad: ‘proletarios del mundo entero no tenéis nada que perder, solo las cadenas’”.
Le preguntan sobre ‘El capital’ y destaca dos frases de Marx y manifiesta su admiración por el gran mensaje ético, algo que realmente no coincide con lo planteado por el propio Marx. Tal como ocurre con Ocampo, el estudio de Marx le sirvió para tener satisfacciones éticas, filosóficas y poéticas, pero poco aplica en sus diagnósticos de la sociedad colombiana y mucho menos en su orientación política.
En entrevista con el CINEP manifestó que no era marxista, que simplemente había coqueteado con Marx: “Aunque yo nunca fui marxista, el primer conjunto de trabajos que menciona sí fueron escritos en un momento en el cuál las lecturas de Marx tuvieron mucha influencia. Aquí tuvimos un seminario que fue famoso, en el que leímos ‘El capital’ durante tres años. Eso lo lideró Guillermo Hoyos. Cada semana nos reunimos a leer un capítulo y terminamos los tres tomos de ‘El capital’. Entonces sí hubo un coqueteo por Marx, pero mi pensamiento siempre fue keynesiano”. [12]
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En entrevista con La Silla Vacía manifestó que Petro era también un keynesiano verde y señaló rotundamente que el expresidente no es anticapitalista [13]. Si lo dice el sabio, debe ser cierto. Hasta dónde llega mi información Petro no lo desmintió.
Un miembro muy destacado y estructurado del Pacto Histórico, Carlos Carrillo no ha sido tan juicioso como Petro, Ocampo y González: no ha leído ‘El capital’ de Marx. Yamid Amat le preguntó directamente: “¿Usted tuvo ocasión de leer El Capital?”. A lo cual respondió Carrillo: “Yo no soy un gran estudioso de los textos marxistas, no lo soy. O sea, yo los tengo, he leído unas partes, pero yo no soy un exégeta de los textos marxistas, yo no soy un cuadro formado en la política, yo soy diseñador. Lo mío pues es el arte, la literatura, digamos que no soy un conocedor a fondo, soy un amateur en temas de marxismo” [14]. No lo dijo expresamente, pero la respuesta es clara: no ha leído ‘El capital’.
Un par de años después en otra entrevista afirmó: “Me siento muy orgulloso de sentirme heredero de las tesis del marxismo… la razón porque adquirí la conciencia de clase cuando estuve en lo más bajo de la sociedad (en Londres) … en mi detonó la conciencia de clase” [15]. Sin embargo, adquirió conciencia de clase, pero no estudió ‘El capital’, entonces ¿a cuáles tesis marxistas hace referencia?
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Es una lástima que cerebros tan destacados en Colombia hayan estudiado completo ‘El capital’ y lo hayan abandonado; o que otros no lo hayan leído.
Intentemos hacer un resumen:
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La mayoría de los jóvenes no ha estudiado ‘El capital’ de Marx ni otras obras a fondo.
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Algunos viejos si lo hicieron, pero no fueron conquistados por ‘El capital’; curiosamente de los pocos que afirman haber estudiado completo esta obra tres coincidieron en el Gobierno del Pacto Histórico: Gustavo Petro, Jorge Iván González y José Antonio Ocampo, pero todo parece indicar que son keynesianos (es decir, defensores del capitalismo), a pesar de las grandes satisfacciones que les produjo la lectura de ‘El capital’. Dicho sea de paso, no conozco ningún trabajo de estas tres personas en el cual hayan hecho una crítica sistemática de ‘El capital’ para superarlo.
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Un miembro muy capaz intelectualmente del Pacto Histórico como Carlos Carrillo, no estudió nunca ‘El capital’ y se aproximó a Marx simplemente como un amateur (algo es algo); muy probablemente la mayoría de líderes de este partido no ha estudiado a Marx.
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El enfoque en la Escuela Semilla y en el Centro de Pensamiento Vida es más keynesiano que marxista.
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Pero la tendencia del líder natural del Pacto Histórico es volver a Marx.
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¿Qué pasará en la elaboración del programa político del Pacto Histórico? ¿Se fundamentará en algunas categorías de Marx? Es un tema al cual hacer seguimiento.
Y a todas estas ¿qué dice la tendencia comunista dentro del Pacto? ¿No debería presentar a la luz del sol su concepción marxista de la sociedad? Un grupo dentro del Pacto Histórico está haciendo la Escuela Semilla, ¿el Centro de Pensamiento Vida va a comenzar una Escuela de formación en economía política? ¿Va a ofrecer el Partido Comunista una escuela sobre ‘El capital’?
Aunque haya diferencias en el campo teórico las distintas tendencias dentro del Pacto Histórico tienen elementos en común. Por ejemplo, el objetivo de mejorar sustancialmente las condiciones de vida de los trabajadores en cumplimiento de lo dispuesto en la Constitución Política. En concreto, lograr resultados como un trabajo digno y justo para todos, un ingreso vital (salario o ingreso por venta de bienes y servicios) de todos los trabajadores, eliminación de la pobreza extrema, la pobreza y la vulnerabilidad, y reducción sustancial de la concentración de la riqueza y del ingreso. Para la mayoría de las tendencias en el Pacto Histórico esto es posible lograrlo en el marco del capitalismo, algo en lo cual hay también coincidencias con sectores de centro, socialdemócratas y liberales.
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La tendencia marxista, que parece va a liderar Gustavo Petro, seguramente piensa que esto es necesario y un elemento fundamental en la lucha de los trabajadores quienes deben realizar todas las acciones políticas conducentes a estos resultados. Pero a diferencia de las otras, es consciente de que no es suficiente por cuanto no elimina las relaciones sociales dominantes y la situación subordinada de los trabajadores. Ya lo dijo Marx con claridad en ‘Salario, precio y ganancia’: es un deber de los trabajadores luchar por aumentar su salario, pero no deben confundirse y pensar que están luchando contra las causas cuando solo pelean contra los síntomas.
Los trabajadores deben abandonar la consigna por un salario justo y cambiarla por la abolición de la relación asalariada.
En la lucha ideológica (la “batalla cultural”) este debería ser un elemento central. Precisar con claridad los elementos en común y las diferencias.
Notas
[1] https://cambiocolombia.com/puntos-de-vista/articulo/2026/10/izquierda-dura-para-tiempos-duros
[2] https://www.youtube.com/watch?v=F7SBfacYg6I&t=17s; https://www.youtube.com/watch?v=OfSzPdfR10Q, 9 de octubre.
[3] En su biografía dice Petro que “durante estos últimos días (en 2021) he tenido la oportunidad de volver a leer ‘El capital’, de Marx. Lo había leído por primera vez en la universidad, cuando estudié Economía en el Externado” (p.328).
[4] Entrevista de Diego Ruzzarin, 12 de octubre de 2026; https://www.youtube.com/watch?v=m_Sf0kELW5s&t=1425s
[5] https://semillaescuela.co/
[6] https://centrodepensamientovida.org/; https://centrodepensamientovida.org/proximo-evento/
[7] https://campus.semillaescuela.co/#programa-semilla; https://todossomoscolombia.org/la-nueva-arquitectura-del-poder-en-el-modo-de-produccion-capitalista/; https://cronicon.net/wp/la-nueva-arquitectura-del-poder-en-el-modo-de-produccion-capitalista/.
[8] https://campus.semillaescuela.co/miembro/cursos/1/contenido/11
[9] https://campus.semillaescuela.co/miembro/cursos/1/contenido/8
[10] Coronell le preguntó si era marxista-leninista, a lo cual respondió que no, especialmente lo segundo: “No, entre mis fuentes de formación si he leído mucho a Marx, he leído mucho a Gramsci, menos a Lenin, he leído a Walter Benjamin, a la escuela de Frankfurt, a Hannah Arendt…” https://www.youtube.com/watch?v=bnNn0iJEKks
[11] https://www.elespectador.com/el-magazin-cultural/jose-antonio-ocampo-un-intelectual-con-muchos-afectos-article-822214/
[12] https://cinep.org.co/yo-aspiro-a-que-planeacion-disene-politicas-publicas-para-los-proximos-25-anos-jorge-ivan-gonzalez/
[13] “Yo diría que es muy difícil ubicar a Petro en el panorama de las ideas políticas, de la economía política. Petro es un keynesiano verde. Entonces el tema estructural es Keynes. Recuperar la importancia de la participación del Estado, la importancia del cambio en las estructuras y por el tema ambiental, pues es un keynesiano verde. ¿Petro es anticapitalista? No, jamás. Petro lo que tiene es la convicción de la necesidad de que el Estado juegue un papel. Petro está muy preocupado por que haya una mayor participación de pequeñas y medianas empresas, porque haya mayor competencia. ¿En qué sentido Petro puede criticar el capitalismo? En el tema de concentración y de desigualdades”. https://www.lasillavacia.com/silla-nacional/petro-no-es-anticapitalista-jorge-ivan-gonzalez-director-del-dnp/
[14] https://www.sur.org.co/carlos-carrillo-considera-que-la-fuerza-de-trabajo-no-deberia-ser-una-mercancia-a-proposito-de-su-lectura-de-el-capital/
[15] https://www.youtube.com/watch?v=ibJR5ncSbP8, 19 de junio de 2026.



