julio 21, 2026 3:41 pm
Abelardo de la Espriella va a destripar el salario vital

Abelardo de la Espriella va a destripar el salario vital

POR ALBERTO MALDONADO COPELLO /

El nuevo ministro de Hacienda, Miguel Gómez Martínez, anunció que va a destripar el salario vital. En entrevista a Caracol Radio, reseñada por Infobae (1), el Ministro no mencionó una sola vez el salario vital: lo desapareció de la agenda. Los periodistas tampoco le preguntaron por él. En términos abelardianos, lo “destripó”.

El principal cambio en términos de concepción y política con respecto al salario mínimo se produjo por parte del Gobierno nacional del Pacto Histórico al expedir el Decreto de 2025 que fijó el salario mínimo para 2026. Durante décadas la práctica fue tomar el valor del año anterior, aplicarle la inflación causada y subir algún punto más, supuestamente por productividad; no siempre fue así, a veces no se incrementó ni siquiera la inflación. Pero la lógica era siempre la misma, incluso durante los primeros años del Gobierno Petro.

En 2025 se cambió el esquema. Con base en la Constitución Política se decidió calcular cuál sería el valor de una canasta mínima vital, es decir, una canasta que permitiera satisfacer unas necesidades básicas; no se asumió que bastaba con reconocer que con el aumento por inflación se garantizaba un salario digno. Con base en un estudio de la OIT el gobierno determinó el valor de dicha canasta y decidió fijar el valor para 2026 en un monto un poco inferior al salario vital en ese momento.

Motivaciones del Decreto 1469 de 2025: “Que el valor estimado del salario vital ajustado a precios de 2025 ($1.746.882), al ser deflactado con la inflación estimada para 2026 (4,54 %), arroja un monto aproximado de un millón ochocientos veintiséis mil ciento noventa pesos ($1.826.190), el cual, al compararse con el salario mínimo legal mensual vigente para 2025 ($1.423.500), evidencia una brecha porcentual aproximada del veintiocho coma tres por ciento (28,3 %). Que, no obstante la brecha identificada, no se plantea el cierre total de dicha diferencia salarial (28,3 %) en una sola vigencia fiscal, sino la adopción de un esquema de ajuste progresivo y gradual a partir del año 2026, mediante un incremento inicial del veintitrés por ciento (23 %), complementado con ajustes posteriores en los años siguientes, con el fin de avanzar de manera sostenible hacia la convergencia entre el salario mínimo legal mensual y el salario vital estimado, en una senda de mediano plazo”.

No explicó por qué razón no aplicó el valor total de la canasta vital ni el monto escogido que representó el 85 %. Habrá que esperar las memorias del ministro de Trabajo, Antonio Sanguino o del presidente Gustavo Petro para enterarnos. La decisión del Gobierno significó un valor de $1.750.000, aumento del 23 % nominal del salario básico (sin incluir el auxilio de transporte).

El hecho es que el primer Gobierno de izquierda en Colombia: a) cambió la lógica del cálculo del valor del salario mínimo, adoptando un criterio válido desde un punto de vista humano: tratar de garantizar que el salario garantice un cierto nivel de vida; b) realizó el mayor incremento nominal y real en la historia. Esto es muy importante, pero no hay que exagerar: el aumento absoluto fue de $327.000 mensuales, una cifra desde cualquier punto de vista miserable. Con su agudeza espontánea para el análisis de los temas económicos Vicky Ávila con mucha sinceridad declaró que “2 millones de pesos mensuales no alcanzan para nada” (2).

Sin embargo, a los capitalistas y a todos sus voceros y defensores les pareció que alcanza para mucho: es un aumento exagerado y desmedido (3). ¿Para qué quieren los trabajadores un salario básico de $1.750.000 si pueden vivir bien con $1.500.000? Los asalariados son muy ambiciosos y no piensan en los demás.

Abelardo y su Ministro ya anunciaron que el salario mínimo se va a calcular como siempre, inflación más productividad, teniendo en cuenta el contexto económico de crecimiento y el desempleo. Es decir, en el mejor de los casos el salario mínimo básico para 2027 quedará en $1.855.000, si la inflación causada es 6%, un aumento de $105.000. Esto es lo que ofreció Abelardo en campaña, tácitamente, y lo que va a hacer.

El nuevo titular de la cartera de Hacienda mencionó varias razones, les dio mucha importancia a los efectos del salario sobre la competitividad y declaró con franqueza algo que todos los capitalistas y sus voceros los economistas saben, pero que por “prudencia” muchas veces prefieren no mencionar: aumentar el salario incrementa los costos y “disminuye las utilidades de las empresas”. Más claro no ruge un tigre. El ministro Gómez Martínez va al grano, pone el dedo en la llaga. Subir el salario es bajar las utilidades. Esto es un pecado mortal en una sociedad en la cual el derecho más sagrado es la ganancia.

Seguramente va a plantear un conjunto de razones técnicas sofisticadas sobre todos los efectos negativos que puede generar un aumento “desmedido” del salario mínimo; para eso cuenta con todos los economistas a sueldo del sistema o voluntarios, especialmente los de la Universidad de los Andes, del Banco de la República, de los centros de investigación y los gremios, secundados por Pablo Manrique de La Silla Vacía y otros periodistas “imparciales”. Pero es bueno reconocerle la sinceridad al Ministro. Un elemento esencial de la lucha de clases en el capitalismo es el reparto del valor agregado entre salarios y utilidades. Abelardo es representante de los capitalistas, lo mismo que su ministro y actúa coherentemente.

El salario mínimo vital básico para 2027 debería ser cerca de $1.960.000, cifra que resulta de actualizar el valor del salario vital calculado por el gobierno, según la OIT, con base en la inflación real de 2025 y, por ahora, en la inflación proyectada por el Banco de la República en 2026 de 6,3 %. Por tanto, si se cumple lo planteado por el ministro, en 2027 le dejarán de reconocer a los asalariados $100.000 pesos mensuales. Esto representa $240 mil millones mensuales, es decir $2,9 billones anuales que se quedarán en los bolsillos de los capitalistas en detrimento de los asalariados. ¿Cuánto trabajadores asalariados de mínimo habrán votado por Abelardo para que les quitara esta plata?

Resumen de la situación

  • Todavía no tenemos salario vital. Recordemos que el gobierno no fijó en el decreto de diciembre de 2025 el salario mínimo en el valor total que arrojaba el cálculo con base en el estudio de la OIT, quedando un saldo pendiente.

  • Si se aplicara para 2027 el criterio de salario vital el salario básico debería ser de cerca de $1.960.000 mensuales.

  • El nuevo Gobierno va a aplicar un esquema que dará un valor de $1.855.000.

  • Esto es un claro ejemplo de lo que significa defender la patria.

Pero hay más. El monto absoluto del salario vital parcial fijado por el Gobierno Petro para 2026 y el cálculo para 2027, es miserable. ¿A quién se le ocurre que es posible vivir dignamente con $1.750.000 mensuales en 2026 o con $1.960.000 en 2027? ¿Será este un tema sobre el cual habrá pensado Abelardo cuando va de cacería de patos y venados en Italia?4 ¿Habrá consultado a Vicky?

En defensa de los intereses vitales de los trabajadores el Pacto Histórico debería estudiar las canastas y proponer un salario vital adecuado por los trabajadores (y obviamente también cuánto debería ser un ingreso vital para los trabajadores por cuenta propia). Esta no es, obviamente, una preocupación de los capitalistas, ni tampoco de los economistas. De hecho, a Alberto Carrasquilla le parece que el salario mínimo en Colombia era ridículamente alto, antes del aumento de Petro. ¿Qué pensara ahora?

La política del Pacto Histórico y el gabinete en la sombra

Este es un tema fundamental para la oposición del Pacto Histórico y sus acciones. Es igualmente, en mi opinión, una reivindicación que los trabajadores y sus organizaciones sindicales y sociales deberían tomar como una bandera importante.

Es necesario:

  1. Pelear por un salario mínimo vital con los parámetros actuales: es decir, para 2027 el salario básico no debería ser inferior a $1.960.000, un aumento nominal de 12 %.

  2. Elaborar estudios sobre la canasta vital para mostrar que incluso los cálculos que hizo el Gobierno Petro se quedaron cortos.

  3. Revisar el cálculo sobre las canastas utilizadas por el DANE y sobre su valor para establecer las líneas de pobreza extrema, pobreza y vulnerabilidad.

  4. Vincular el valor del salario vital al valor de la canasta de bienes y servicios requerida de la vulnerabilidad.

  5. Relacionar la lucha por el salario vital con el ingreso vital de los trabajadores por cuenta propia (incluyendo los campesinos) y de grupos especialmente golpeados por la economía capitalista: mujeres dedicadas al trabajo doméstico, desempleados, especialmente los jóvenes y las mujeres.

Finalmente, conviene revisar al interior del Pacto Histórico lo planteado en la segunda versión del programa de Gobierno: “El Gobierno Petro aumentó el salario mínimo en términos reales un 36 % acumulado, la mayor alza de la historia. Crearemos las condiciones para mantener y profundizar estos avances. Se mantendrán incrementos reales del salario mínimo vinculados a productividad y costo de vida, con el propósito de aumentar la participación del trabajo en el ingreso nacional al mismo tiempo que se atenúan las brechas de ingresos de género y regionales. La base de esta política es un diálogo social entre Estado, empresarios y trabajadores” (p. 61) (5).

Este párrafo no menciona el salario vital y además mantiene el enfoque de fijar el salario mínimo con base en productividad y costo de vida, lo mismo que dice ahora el nuevo Ministro de Hacienda de Abelardo.

Notas

1-        https://www.infobae.com/colombia/2026/07/02/miguel-gomez-martinez-dio-indicios-sobre-lo-que-seria-el-aumento-del-salario-minimo-para-2027-debe-crecer-con-la-productividad/?outputType=amp-type

2- https://www.youtube.com/watch?v=RSPtaXF4-j4. Minuto 6:40.

3- Un relato sobre la fijación del salario mínimo para 2026, el contexto y la discusión generada, revisando con detalle las posiciones de los opositores se encuentra en: Maldonado Copello, Alberto, Datos y relatos sobre la fijación del salario mínimo vital para 2026. Un episodio de la lucha de clases en Colombia. https://ceiscolombia.com/datos-y-relatos-sobre-la-fijacion-del-salario-minimo-vital-para-2026/

4- https://www.instagram.com/reels/DWfOpfnESNS/

5- La segunda versión del programa de Gobierno “Tres revoluciones para hacer de Colombia una potencia mundial de la vida. Bases programáticas de gobierno Iván Cepeda Castro, presidente 2026-2030”, de 118 páginas, no incluye ninguna meta con indicador en estos temas de gran impacto para las condiciones de vida de la población. https://tcetfyfhacaujwsjcwkl.supabase.co/storage/v1/object/public/docs/plan-de-gobierno-2026-2030.pdf

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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