junio 30, 2026 12:44 pm
El experimento del Gobierno de Milei en Argentina: cinismo, violencia simbólica, performatividad mediática y nihilismo

El experimento del Gobierno de Milei en Argentina: cinismo, violencia simbólica, performatividad mediática y nihilismo

POR ALONSO YUPANQUI DE LA CHIRA /

El Gobierno de catadura fascista de Javier Milei en Argentina puede analizarse como una experiencia política inédita que combina un programa económico ultraliberal con una estrategia comunicacional performativa y confrontativa, marcada por la antipolítica y la violencia simbólica, mientras mantiene una relación ambigua con las instituciones democráticas.

El cuestionado y controvertido mandatario impulsa un plan de ajuste fiscal radical: reducción del déficit, superávit primario consecutivo por primera vez en más de un siglo, y recorte del gasto público.

El llamado “Plan Motosierra” busca achicar el Estado, privatizar empresas públicas y desregular la economía. Aunque logró estabilizar algunos indicadores, la contracción del crédito y el ajuste social generan tensiones sobre empleo y bienestar.

Milei construye poder a través de un aparato comunicacional omnipresente, con discursos disruptivos y confrontativos (ejemplo, Davos 2025 contra el “wokismo”).

Su estilo personalista y teatral refuerza la narrativa de outsider y del “león” que lucha contra la “casta”.

La espectacularización de la política desplaza el debate técnico y racional hacia la emocionalidad y el impacto mediático.

Milei se presenta como enemigo de la clase política tradicional, capitalizando el rechazo social hacia partidos históricos. Su liderazgo se apoya en la idea de que la política es corrupta y que solo un outsider puede “salvar” al país. Esta narrativa erosiona la legitimidad de la representación democrática y dificulta la construcción de consensos.

Promueve afectos reaccionarios, usa un lenguaje agresivo contra opositores, sindicatos y movimientos sociales, exalta el orden tradicional y rechaza agendas progresistas. Con ello refuerza la pugnacidad social y legitima discursos excluyentes.

Con escaso apoyo legislativo, su gobernabilidad es frágil, no obstante, el mandatario recurre a vetos presidenciales y decretos para imponer su agenda.

No obstante los pésimos resultados económicos de la gestión del presidente Javier Milei, su partido neofascista La Libertad Avanza, ganó las elecciones legislativas del pasado 26 de octubre de 2025.

Ha tenido choques con el Congreso y con su propia vicepresidenta Victoria Villarruel, mostrando tensiones internas. Aunque formalmente respeta la democracia, su estilo confrontativo y su uso intensivo de decretos cuestionan la calidad institucional.

En definitiva, el Gobierno de Milei debe comprenderse como un experimento de la “nueva derecha” populista y antipolítica en América Latina, que combina reformas ultra neoliberales con un estilo comunicacional confrontativo. Su vigencia dependerá de si logra traducir la estabilización macroeconómica en mejoras sociales sin deteriorar aún más la institucionalidad democrática.

Violencia simbólica, afectos reaccionarios y una relación ambigua con la institucionalidad

Milei, modo de uso. Cinismo, nihilismo y transparencia’, volumen colectivo coordinado por Mauro Greco y publicado por Editorial Teseo (Buenos Aires,2026), aparece como una intervención intelectual situada en un tiempo político aún abierto: la Argentina posterior al 10 de diciembre de 2023.

Más que ofrecer una interpretación cerrada del ultraconservador Gobierno de Javier Milei, el libro se propone ingresar en una zona de disputa conceptual: cómo nombrar, comprender y criticar una experiencia política que combina programa económico ultraliberal, performatividad mediática, antipolítica, violencia simbólica, afectos reaccionarios y una relación ambigua con las instituciones democráticas.

Un libro escrito en caliente

La obra parte de una pregunta decisiva: ¿qué está viviendo Argentina desde la llegada de Milei al poder? Esa pregunta no se reduce a la clasificación doctrinaria del Gobierno, ni se agota en la comparación con otros fenómenos de extrema derecha. El mérito inicial del libro consiste en asumir que el mileísmo no puede ser leído únicamente como una anomalía electoral, un accidente mediático o una reacción coyuntural frente a la crisis económica.

Se trata, más bien, de una formación política, cultural y afectiva que condensa malestares acumulados, fracasos representacionales y mutaciones profundas de la democracia contemporánea.

Condiciones históricas del ascenso mileísta

Desde una perspectiva histórica, el libro invita a ubicar el ascenso de Milei en una serie larga de crisis argentinas: la erosión de la promesa democrática inaugurada en 1983, las marcas sociales del neoliberalismo de los años noventa, la memoria traumática de 2001, la inflación persistente, la precarización laboral, la pérdida de expectativas de movilidad social y el agotamiento de los lenguajes tradicionales de representación política.

Milei no emerge en el vacío: aparece allí donde amplios sectores sociales experimentan que las instituciones existentes ya no procesan sus frustraciones ni ofrecen horizontes creíbles de futuro.

Sociología de los afectos: fascinación, ira y sadismo

Uno de los aportes más sugerentes del volumen es su insistencia en pensar el mileísmo como una estructura de sentimiento. Fascinación, horror, ira, sadismo, hiperstición (ficciones que construyen su propia realidad), posdemocracia y porno no funcionan como adornos conceptuales, sino como síntomas de una nueva gramática pública.

El mileísmo interpela menos como ideología sistemática que como disposición afectiva: una mezcla de revancha, goce destructivo, deseo de castigo, impugnación de la mediación institucional y promesa de transparencia brutal.

En esa clave, la política deja de presentarse como deliberación sobre bienes comunes y se reorganiza como espectáculo de demolición.

Politología del liderazgo y la posdemocracia

En términos politológicos, el libro permite leer el mileísmo como una forma de liderazgo plebiscitario-mediático que explota la crisis de intermediación de partidos, sindicatos, prensa, universidades y organizaciones sociales.

Javier Milei gobierna y comunica como si la legitimidad electoral autorizara una guerra permanente contra toda mediación. Esta dinámica no elimina necesariamente las instituciones, pero las somete a una presión constante: las deslegitima, las teatraliza, las usa estratégicamente y las redefine como obstáculos impuestos por una “casta” enemiga. Allí aparece la noción de posdemocracia: no como desaparición formal de elecciones y reglas, sino como vaciamiento progresivo de sus condiciones sustantivas.

Milei y su anarcocapitalismo

¿Fascismo, neofascismo o derecha radical libertaria?

La obra no evita la pregunta por el fascismo, pero tampoco queda atrapada en ella. Esa prudencia es importante. Llamar fascista al Gobierno de Milei puede iluminar ciertos rasgos —la construcción de enemigos internos, el culto a la violencia verbal, el desprecio por igualitarismos, la estética de la fuerza, la hostilidad hacia derechos sociales y el parentesco regional con el bolsonarismo en Brasil—, pero también puede oscurecer diferencias históricas relevantes.

El mileísmo no reproduce de manera mecánica los fascismos clásicos del siglo XX: opera en sociedades digitalizadas, economías financiarizadas, democracias erosionadas y ecosistemas comunicativos atravesados por redes, influencers, memes y economías de la atención.

Cinismo, nihilismo y transparencia como clave de lectura

El tríptico conceptual del subtítulo ofrece una de las herramientas más productivas del libro. El cinismo remite a una política que ya no necesita ocultar su crueldad: puede exhibirla como sinceridad. El nihilismo señala la pérdida de horizontes colectivos y la conversión de la destrucción en programa.

La transparencia, por su parte, no aparece como ideal democrático de rendición de cuentas, sino como exposición obscena: decirlo todo, mostrarlo todo, convertir la brutalidad en autenticidad. En esa articulación, el porno funciona como metáfora política: no por su contenido sexual, sino por la lógica de exhibición, consumo rápido, shock, repetición y saturación visual que organiza la escena pública.

Un fenómeno que excede a una figura presidencial

El principal de este trabajo bibliográfico reside en su voluntad de producir categorías para un presente que todavía no sedimenta. Frente a lecturas puramente economicistas, electoralistas o moralizantes, el volumen propone una interpretación multidimensional: política, sociológica, histórica, cultural y afectiva.

Su apuesta es fuerte porque entiende que la disputa contra el mileísmo no puede limitarse a denunciar sus efectos materiales; también debe comprender sus formas de seducción, sus placeres sociales, sus lenguajes y sus promesas de orden destructivo.

Su posible límite deriva de esa misma apuesta: al escribir en caliente, corre el riesgo de que algunos diagnósticos dependan demasiado del clima inmediato. Sin embargo, ese riesgo es también una virtud.

El libro no pretende clausurar la interpretación, sino abrir una caja de herramientas para pensar un fenómeno que excede a una figura presidencial. En ese sentido, el mileísmo aparece como algo más duradero que Milei: una disposición social, una sensibilidad política y una forma de subjetivación que podría sobrevivir incluso a los vaivenes del Gobierno.

La obra es una intervención necesaria porque desplaza la pregunta desde el simple “qué es Milei” hacia una cuestión más inquietante: qué condiciones sociales, culturales, históricas y afectivas hicieron posible que el mileísmo se convirtiera en lenguaje de época.

Su interés no radica solo en discutir si el Gobierno argentino es fascista, neofascista, libertario autoritario o posdemocrático, sino en mostrar que esas categorías deben ser revisadas a la luz de nuevas formas de subjetividad política.

El libro contribuye así a una tarea urgente: comprender el presente sin normalizarlo, criticarlo sin simplificarlo y nombrar sus peligros sin renunciar a la precisión analítica.

Acceso al libro

 

Para acceder al volumen en archivo PDF, ingresar al siguiente enlace:

Milei, modo de uso. Cinismo, nihilismo y transparencia

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Scroll al inicio