agosto 28, 2026 12:47 am
La fábrica de mayorías falsas: cuando la mentira se impone para gobernar

La fábrica de mayorías falsas: cuando la mentira se impone para gobernar

POR OMAR ROMERO DÍAZ

Cómo nos venden humo y nos roban el voto

Usted y yo estamos perdiendo. No en una guerra con tanques, sino en una guerra de celulares. Mientras usted ve memes, unos tipos en un cuarto oscuro están decidiendo quién va a ser su próximo presidente. Y no es broma, es la estafa más grande del siglo XXI.

Allanaron una casa en Argentina y encontraron la prueba: fajos de dólares escondidos junto a computadoras viejas. Ahí estaba Fernando Cerimedo, el hombre que se jactaba de ser el “hacedor de reyes” de derecha en América Latina. Pero ojo, este señor no ganaba elecciones con ideas brillantes. Las ganaba con mentiras programadas.

 

La fábrica de fantasmas

¿Qué hacía en ese cuarto? Creaba granjas de bots. Es decir, miles de cuentas falsas que no existen, que no tienen cara, que no sudan ni comen, pero que gritan más fuerte que usted en las redes. Estas cuentas no buscan dar un argumento; buscan engañar al algoritmo. Hacen creer al sistema digital que un tema tonto es lo más importante del mundo.

Así fabrican la “indignación popular”. De repente, su vecino cree que el país se está hundiendo porque lo ve en tendencia, cuando en realidad son solo diez computadoras y un montón de dinero sucio repitiendo la misma basura. Así le lavan el cerebro a la máquina, y la máquina le lava el cerebro a usted.

El mapa de la estafa en Latinoamérica

Cerimedo no fue un loco suelto. Fue un mercenario. Y presumió de haber operado en toda la región:

  • En Argentina, para poner a Milei.

  • En Chile, para empujar a Kast.

  • En Honduras, para levantar a Nasry Asfura.

  • En Colombia, para favorecer a Abelardo de la Espriella.

  • En Perú, metiendo sus manos sucias para desestabilizar.

Fernando Cerimedo

Pero hay un ingrediente que hace esta sopa más podrida: los hermanos Bautista en Colombia a través de la participación de su compañía Thomas Greg & Sons y de otras empresas privadas en componentes tecnológicos y logísticos.

Las elecciones obligan a exigir máxima transparencia sobre la propiedad, administración, código fuente, auditoría y seguridad de los sistemas electorales. En una democracia, ningún ciudadano debería tener que confiar ciegamente en un software que no puede ser sometido a una verificación independiente.

Otro proceso que hay que tener en cuenta y aquí no hablo de religión, hablo de una mafia política que usa la Biblia como escudo. Son pastores que desde el púlpito ordenan el voto, mientras en el cuarto de al lado los bots siembran el caos. Venden miedo al “comunismo” para tapar sus billetes y sus negocios. Es la misma cuadrilla: el poder económico, el poder eclesiástico y el poder digital dados de la mano para tumbar a cualquier gobierno que les ponga límites a los ricos.

El monstruo ya tiene dueño: México

El caso Cerimedo no es un hecho aislado. Es el eslabón perdido que conecta con el premio gordo: México. Esa porquería digital entró por el tubo del cuestionado empresario de ultraderecha Ricardo Salinas Pliego, el dueño de TV Azteca. Ahora los bots ya no están en un cuartito; están en una televisora gigante y en una universidad empresarial. Ya no necesitan cuentas falsas, necesitan un canal que repita la mentira 24/7 para que usted la trague como verdad.

¿Qué sigue?

Hay Gobiernos como los de Colombia, Chile, Argentina, Perú y Honduras manejados por unos desquiciados tratando de desconocer los derechos de los ciudadanos, que ya se refleja, en la presión económica, la presión judicial. Quieren ahogarlos con hambre y con ruido. Lo que viene puede será brutal. Mientras los ciudadanos enfrentan dificultades económicas, conflictos políticos y un creciente grado de pugnacidad, también aparece una nueva forma de presión: la manipulación mediática y digital.

Cerimedo y sus clientes satisfechos.

El llamado es a despertar. No sea ingenuo. Cuando vea un escándalo enorme en redes, pregúntese: ¿de verdad la gente está en la calle, o es solo un montón de cuentas muertas y dólares sucios gritando?

Esta no es una lucha de izquierda contra derecha. Es una lucha de la verdad contra la mentira. Es una lucha de la gente real contra los fantasmas digitales que nos quieren gobernar.

No deje que un algoritmo decida por usted. No deje que un embustero pastor comprado le diga a quién odiar. No deje que un empresario millonario le venda el futuro.

Apague el celular un rato. Hable con su vecino. Mire la realidad con sus propios ojos. Porque si no despertamos, el próximo fraude no será en una urna, será en su pantalla. Y usted, sin darse cuenta, habrá votado por su propio verdugo, el que lo va a empobrecer.

La estafa ya empezó y el único antídoto es su conciencia crítica.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Scroll al inicio