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La congresista se refirió al agotamiento del modelo neoliberal, la construcción de una nueva arquitectura económica internacional, la sugerente experiencia económica que vive Colombia gracias al Gobierno del presidente Gustavo Petro, la transición energética, entre otros temas.
Entre el 2 y el 4 de mayo de 2026, Bogotá fue escenario del Encuentro Internacional ‘Economía para la Vida: hacia un Nuevo Orden Económico Internacional’, en el que economistas, académicos y líderes políticos de los cinco continentes se congregaron en medio de una coyuntura global marcada por la incertidumbre financiera, la crisis climática y tensiones geopolíticas.
La senadora Clara López Obregón se destacó como una de las voces más incisivas durante los paneles, abordando temas cruciales como el agotamiento del modelo neoliberal, la experiencia económica de Colombia bajo el Gobierno de Gustavo Petro, la transición energética y la urgencia de transformar la arquitectura económica internacional.

Durante sus intervenciones, la parlamentaria subrayó el carácter obsoleto del modelo neoliberal, enfatizando que la desigualdad social va mucho más allá de lo que reflejan los indicadores convencionales, y que la concentración de riqueza se ha tornado insostenible. Planteó la necesidad de un nuevo modelo económico donde Estado y mercado se articulen para democratizar el acceso al crédito y la tierra, fortalecer la economía popular y campesina, y garantizar derechos fundamentales.
Su análisis del contexto colombiano fue contundente: “No ha fracasado en producir riqueza, sino en distribuirla”, afirmó, señalando las consecuencias de una economía que crece sin equidad y democracias que pierden legitimidad.
En el tema de transición energética, la senadora insistió en que, para lograr estabilidad democrática y sostenibilidad, se requiere una arquitectura financiera internacional que permita invertir en el futuro, en lugar de seguir financiando el pasado.

También criticó la concentración de la innovación y el conocimiento, ejemplificando con la distribución desigual de vacunas durante la pandemia y la actual brecha en Inteligencia Artificial (IA).
Además, cuestionó la política monetaria de la banca central colombiana, argumentando que subir las tasas de interés en un contexto de inflación por oferta es una decisión política que perpetúa el modelo neoliberal.
Al señalar que el mundo requiere un nuevo orden económico internacional, la dirigente política destacó el nuevo modelo económico que promueve el Gobierno del presidente Gustavo Petro en Colombia, el cual, dijo, “es una experiencia en construcción que ha demostrado que es posible producir más, distribuir mejor y sostener la sostenibilidad macroeconómica; que el desarrollo no es automático, es una decisión política”.

La senadora López Obregón denunció la complicidad de la arquitectura financiera global, que facilita la evasión y ocultamiento de capitales en paraísos fiscales, y llamó a construir una nueva estructura internacional que priorice la equidad, la sostenibilidad y el protagonismo del Sur Global. Destacó la experiencia que vive Colombia como una apuesta política en construcción: “Es posible producir más, distribuir mejor y sostener la sostenibilidad macroeconómica; el desarrollo no es automático, es una decisión política”, sostuvo.
El impacto de sus intervenciones trascendió el debate técnico, posicionando a Colombia como articulador de nuevas propuestas frente al sistema económico global en decadencia.
La agenda del encuentro, estructurada en cinco ejes —clima y recursos naturales; industria, trabajo y comercio; deuda y finanzas; tecnología, innovación y educación; y gobernanza global—, permitió abordar los principales retos de las economías emergentes y amplió la discusión a la ciudadanía, gracias al Festival de Economía para la Vida.

El alcance de las propuestas de la congresista López Obregón radica en su capacidad para vincular la experiencia nacional con la agenda internacional, abogando por la integración Sur-Sur y una gobernanza global orientada a la justicia social.
Aunque el balance inmediato del evento es de posicionamiento, el verdadero reto será convertir este protagonismo en incidencia real dentro de la agenda económica global y en políticas concretas que beneficien a las mayorías.
En suma, las intervenciones de la dirigente política en el Encuentro ‘Economía para la Vida’ abrieron una disputa de fondo sobre el modelo neoliberal y sentaron bases para una narrativa de economía centrada en la vida y el bienestar.

Alternativas ante un sistema global en decadencia
El alcance los aportes del encuentro internacional será medido por la capacidad de Colombia para liderar y traducir estas ideas en transformaciones reales tanto en el escenario internacional como en su propio desarrollo económico.
El evento fue una oportunidad para posicionar a Colombia como un articulador de nuevas propuestas frente a un sistema económico global en decadencia.
La apuesta fue clara: abrir el debate hacia un nuevo orden económico que priorice la equidad, la sostenibilidad y el papel del Sur Global en la toma de decisiones.

El encuentro reunió a algunas de las voces más influyentes del pensamiento económico contemporáneo.
Figuras como Alicia Bárcena, Jayati Ghosh e Isabella Weber abordaron temas clave como desarrollo sostenible, desigualdad e inflación, mientras que otros expertos centraron la discusión en soberanía monetaria, transición ecológica y gobernanza global.
En ese contexto, la narrativa de una “economía para la vida” plantea un giro hacia modelos centrados en el bienestar y la sostenibilidad, aunque su viabilidad dependerá de la capacidad de traducir estas discusiones en políticas concretas.



