POR OCTAVIO QUINTERO /
Reporteros sin Fronteras (RSF) lanzó recientemente un S.O.S sobre la libertad de expresión. El informe le da vueltas al mundo como gran noticia. «Sin independencia económica, no hay prensa libre», dice.
En Colombia no debe sorprender tanto la noticia, porque la libertad de prensa cayó, hace rato, «en manos de oligarcas» -como dice RSF- y políticos sin escrúpulos que la instrumentalizan…
Pasaba que su manguala informativa con los gobiernos de turno no se exponía tanto, pero llegó el Gobierno Petro con sus cambios sociales, entonces la prensa se desbocó en su contra.

Recalca RSF algo que también en Colombia se viene denunciando de tiempo atrás: «la hiperconcentración de los medios», que es una manera de decir su cartelización informativa, apelando, usualmente, a la desinformación, la mentira o la calumnia descarada. De esta manera, los medios corporativos tocaron fondo en cuanto a credibilidad y su deslegitimación cada día va en aumento.
En síntesis: si Reporteros sin Fronteras denuncia que la libertad de expresión está amenazada por la precaria situación económica de los medios, son esos mismos medios en manos de «oligarcas», la amenaza a la libertad de expresión.
¡Qué paradoja tan perfecta!
El informe
El reporte de RSF subraya la relación intrínseca entre la autonomía financiera de los medios de comunicación y su capacidad para operar con independencia editorial, libre de presiones políticas y económicas.
Los periodistas son los más afectados por la falta de independencia económica. La precariedad laboral, la falta de recursos para investigaciones profundas y el riesgo constante de represalias son algunas de las condiciones que enfrentan. El informe cita numerosos casos de periodistas que han sido despedidos o han abandonado la profesión debido a la imposibilidad de trabajar bajo las presiones económicas y políticas.

Subraya la necesidad urgente de abordar la autonomía financiera de los medios como un pilar fundamental para garantizar una prensa libre y democrática. Reporteros sin Fronteras hace un llamado a la acción conjunta de periodistas, medios de comunicación, gobiernos y la sociedad civil para revertir esta tendencia y asegurar un futuro donde la información sea libre y accesible para todos.
Este informe no solo es un recordatorio del valor de la libertad de prensa, sino también una guía para las acciones necesarias que deben emprenderse con el fin de protegerla. La independencia económica es la clave que desbloquea una prensa libre, y sin ella, la democracia misma corre el riesgo de debilitarse.



