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El proceso de cambio en Colombia liderado por el Pacto Histórico, como era de esperarse enfrenta a los sectores retardatarios y a un establishment mezquino que en su afán de mantener el statu quo y sus privilegios está dispuesto a todo, hasta el punto que de manera abierta viene promoviendo desde agosto de 2022 cuando asumió Gustavo Petro la Presidencia de la República, acciones de lawfare y de golpe blando.
De ahí que desde Todos Somos Colombia (TSC) nuestra senadora Clara López Obregón ha sido enfática en la necesidad de seguir promoviendo la organización social y política para mantener la movilización en respaldo a las reformas que impulsa el Gobierno.

Hay que tener en cuenta que el vehículo de la victoria electoral de 2022 fue la posibilidad de consolidar el Frente Amplio y su motor, el Pacto Histórico. Es decir, la táctica exitosa fue la convergencia. Por lo tanto, es un imperativo político mantener y fortalecer el Frente Amplio y ampliar el Pacto Histórico
La senadora López Obregón ha señalado que el fiel de la balanza para mantener la ruta de los cambios y transformaciones impulsadas desde el Gobierno y el Congreso es la movilización popular.
Ahora, en este nuevo periodo legislativo a iniciarse el 20 de julio vienen nuevas pruebas de fuego en cuanto a sacar adelante la agenda de reformas sociales relacionadas con el régimen laboral que se volverá a presentar ante su hundimiento, el modelo de salud y de pensiones, esencialmente. Todas estas transformaciones requieren disciplina, tino político, ductilidad y respaldo popular.

El papel de la bancada parlamentaria del Pacto Histórico es doble. De una parte, rigor en el trabajo del Congreso, dialogo y escucha generosa para concretar acuerdos que permitan avanzar, disciplina y compañerismo. De otra, trabajar e impulsar la labor de los líderes y lideresas en las organizaciones sociales, populares, sindicales, comunales, de mujeres y jóvenes, entre otros, con el fin de hacer pedagogía permanente e impulso a la movilización cuando se requiera.
Es de suma importancia que la dirigencia del Pacto Histórico mantenga contacto permanente con la las bases a las que se debe. Por ello hay que destacar el trabajo in situ que viene realizando el presidente Petro y su gabinete en las regiones, como su presencia recientemente durante una semana en el departamento de La Guajira.
La lección triunfadora de la unidad, aunada al acierto y la efectividad de las listas cerradas y paritarias, que permitieron proyectar un programa de cambio, pluralismo y equidad de género, en lugar de una pléyade de personalidades, señala el camino a seguir de cara a las elecciones territoriales y a la ampliación de la base de apoyo social, territorial y regional del gobierno alternativo necesaria para poder avanzar en la agenda de transformaciones estructurales.

De ahí que es preciso insistir en solidificar el Pacto Histórico sin abandonar el Frente Amplio, continuando con el fortalecimiento de la táctica de la convergencia. Ello implica una serie de decisiones colectivas que deben adoptarse con miras a las elecciones regionales de octubre.
Corresponde entonces garantizar la estabilidad del gobierno unificando esfuerzos con la bancada parlamentaria y la administración en cabeza del presidente Petro.



