agosto 20, 2026 7:42 am
EE.UU.: efectos de la economía del desorden y de un imperio en declive

EE.UU.: efectos de la economía del desorden y de un imperio en declive

ECONOMISTAS SIN FRONTERAS /

¿Por qué ha surgido el trumpismo como expresión funcional del capitalismo rentista y del declive imperial estadounidense; para qué sirve realmente más allá de su retórica populista; y qué cabe esperar que venga después de él? Estas son preguntas que es preciso hacerse si se busca encontrar una respuesta a la desconfiguración política e institucional por la que atraviesa en la actual compleja coyuntura geopolítica el mundo.  Seguramente un dictamen a estos interrogantes se tan incierto como incómodo.

En el mejor de los casos, otro mandatario gestionando el mismo declive estructural con instrumentos similares; en el peor, alguien con los mismos objetivos, pero menos escrúpulos y más rodaje. Pero seguirá existiendo el trumpismo sin Trump si en un horizonte próximo no se abordan las causas estructurales que lo han hecho necesario para el corrosivo y corrupto sistema capitalista, si no se toman posiciones de fuerza frente a los grupos oligárquicos que están capturando sin ningún escrúpulo las instituciones y si no se llevan a cabo reformas profundas en la gobernanza, en el modo de producir y en el reparto de los recursos, la riqueza y el poder.

El dossier ‘Trump 2.0: la economía del desorden y de la guerra de un imperio en declive’, publicado por Economistas sin Fronteras (EsF) en Madrid durante el verano de 2026, constituye una intervención intelectual oportuna para interpretar la segunda Presidencia de Donald Trump no como un accidente biográfico ni como una excentricidad pasajera, sino como una expresión política funcional de transformaciones profundas del capitalismo contemporáneo, del declive relativo de la hegemonía estadounidense y de la erosión del orden internacional construido tras la Segunda Guerra Mundial.

Coordinado por el economista español Juan Torres López, catedrático jubilado de Economía Aplicada, el número 62 de Dossieres EsF reúne contribuciones de autores que abordan el fenómeno Trump desde ángulos complementarios: la crisis social estadounidense, el nuevo desorden mundial, la crisis del dólar, la competencia con China, la transición verde europea, la geopolítica del petróleo, la crisis ecosocial y las posibles derivas posteriores al trumpismo.

Su valor principal reside en evitar una lectura personalista del fenómeno: Trump aparece menos como causa única que como síntoma, acelerador y gestor agresivo de una crisis sistémica.

La publicación se articula en torno a tres preguntas centrales: por qué surge el trumpismo, para qué sirve y qué puede venir después. Estas preguntas desplazan el debate desde la psicología del líder hacia las estructuras de poder que lo hacen posible: el capitalismo rentista, la concentración oligárquica de riqueza, la financiarización, la crisis del consenso neoliberal-globalizador y la dificultad de Estados Unidos para conservar su primacía mundial sin recurrir cada vez más a instrumentos coercitivos.

El trumpismo como forma de gobierno del declive

Desde una perspectiva política, el dossier interpreta el trumpismo como una forma de gobierno adaptada a una fase de alto grado de pugnacidad política, desinstitucionalización y captura oligárquica. Su retórica antiestablishment convive con una práctica orientada a fortalecer intereses corporativos, energéticos, financieros y militares. La aparente ruptura con las élites tradicionales no implica una democratización del poder, sino una recomposición de las alianzas entre sectores empresariales, aparatos estatales y bases sociales movilizadas mediante resentimiento, nacionalismo económico y miedo al descenso social.

El trumpismo, en esta lectura, no es únicamente populismo de derecha ni mera reacción cultural. Es una tecnología política para administrar el deterioro de un contrato social agotado. Donde antes operaban promesas de movilidad, integración y prosperidad compartida, ahora se impone una política de excepción permanente: enemigos internos, amenazas externas, guerra comercial, disciplinamiento migratorio, debilitamiento de controles institucionales y sustitución de la deliberación democrática por la lógica del mando.

Rentismo, dólar y coerción comercial

En el plano económico, la tesis más sugerente del dossier es que Trump no inaugura la crisis, sino que expresa la incapacidad del capitalismo estadounidense para reproducir su hegemonía mediante los mecanismos clásicos del libre comercio, la innovación tecnológica, la expansión financiera y el liderazgo institucional multilateral.

La economía del desorden se manifiesta en aranceles, sanciones, amenazas, renegociaciones forzadas y uso estratégico del acceso al mercado estadounidense como arma política.

La dimensión geoeconómica resulta clave: Estados Unidos conserva instrumentos extraordinarios de poder —el dólar, Wall Street, las cadenas tecnológicas, la capacidad militar y la influencia normativa—, pero los utiliza en un contexto de creciente contestación.

La crisis del dólar no significa necesariamente su sustitución inmediata, sino la aparición de fisuras en la confianza que lo sostiene. Cuanto más se politiza el sistema monetario internacional, más incentivos tienen otros actores para buscar mecanismos de autonomía financiera, comercial y tecnológica.

El dossier permite entender así el giro proteccionista no como un simple capricho ideológico, sino como respuesta defensiva de una potencia que percibe la pérdida de ventajas relativas.

La guerra comercial deja de ser anomalía para convertirse en método de gobierno económico internacional: una forma de redistribuir costes hacia aliados, competidores y periferias, al tiempo que se preservan rentas internas para sectores estratégicos.

El desorden como estrategia imperial

Geopolíticamente, el dossier describe un imperio en declive que ya no puede garantizar estabilidad sistémica en los mismos términos que en el pasado. La política exterior trumpista combina unilateralismo, presión sobre aliados, competencia frontal con China, militarización de disputas económicas y uso selectivo de la energía como herramienta de influencia.

El desorden no aparece solo como consecuencia involuntaria, sino como una estrategia para impedir que otros actores consoliden reglas alternativas.

La relación con China ocupa un lugar central. La rivalidad no se reduce al déficit comercial ni a la competencia industrial, sino que expresa una disputa por la arquitectura futura del capitalismo mundial: tecnologías críticas, cadenas de suministro, estándares, monedas, infraestructuras y acceso a recursos.

En ese marco, Europa aparece atrapada entre la dependencia estratégica respecto de Estados Unidos, la necesidad de preservar su transición verde y la dificultad de formular una autonomía geopolítica real.

Miedo, resentimiento y fractura social

Sociológicamente, el trumpismo se alimenta de una combinación de precarización material, pérdida de expectativas, erosión de comunidades laborales, crisis de representación y polarización cultural.

La promesa trumpista consiste en ofrecer una explicación simple a malestares complejos: la culpa se atribuye a inmigrantes, burócratas, élites liberales, China, organismos multilaterales o movimientos sociales, mientras se ocultan las causas estructurales de la desigualdad, la desindustrialización selectiva y la concentración del poder económico.

El dossier también permite leer el trumpismo como una pedagogía social reaccionaria: enseña a interpretar la inseguridad como amenaza externa, la interdependencia como debilidad y la solidaridad como privilegio inmerecido. De ese modo, convierte el miedo en base política y el conflicto social en identidad. Su fuerza no deriva solo de la propaganda, sino de su capacidad para organizar afectos colectivos en torno a promesas de restauración nacional.

Continuidad y ruptura en la hegemonía estadounidense

Históricamente, sitúa a Trump dentro de una trayectoria más larga: la construcción del orden estadounidense de posguerra, la crisis de los años setenta, el giro neoliberal, la financiarización, la globalización corporativa, las guerras posteriores al 11 de septiembre, la crisis financiera de 2008 y la incapacidad de las democracias liberales para reconstruir legitimidad social. Trump no es una interrupción absoluta de esa historia, sino una fase en la que sus contradicciones se vuelven más visibles y violentas.

La idea de “imperio en declive” no debe entenderse como hundimiento inmediato, sino como pérdida de capacidad para ordenar el mundo mediante consentimiento. Cuando el liderazgo deja de producir beneficios compartidos o expectativas de estabilidad, aumenta la dependencia de la coerción. En ese tránsito, la hegemonía se vuelve más costosa, menos legítima y más propensa a recurrir a la guerra económica, al chantaje institucional y a la excepcionalidad política.

Negacionismo, extractivismo y respuestas distópicas

La dimensión ecosocial del dossier amplía el análisis más allá de la economía convencional. El desmantelamiento ambiental asociado al trumpismo no es solo una política sectorial, sino una apuesta civilizatoria: preservar un modelo fósil, extractivista y militarizado frente a los límites biofísicos del planeta.

En este sentido, el trumpismo funciona como respuesta distópica a la crisis ecológica: en lugar de reorganizar la producción, el consumo y el reparto de recursos, propone blindar privilegios, externalizar daños y militarizar fronteras.

Europa aparece en una encrucijada: puede profundizar una transición verde con justicia social y autonomía estratégica, o puede quedar subordinada al “efecto gris” de una contrarrevolución ambiental que combine dependencia energética, presión corporativa y reindustrialización sin criterios ecosociales.

El dossier sugiere que la respuesta al trumpismo no puede limitarse a defender el viejo multilateralismo, sino que debe construir nuevas instituciones capaces de enfrentar simultáneamente desigualdad, crisis climática y concentración de poder.

Sociología del males y crisis ecológica

La principal virtud del dossier es su enfoque estructural y multidisciplinar. Frente a lecturas mediáticas centradas en la personalidad de Trump, ofrece una interpretación de largo alcance que conecta economía política, geopolítica, sociología del malestar, crisis ecológica e historia de la hegemonía estadounidense. Su tono es crítico, pero no meramente denunciatorio: busca dotar al lector de herramientas para comprender por qué el trumpismo resulta útil a determinados y corruptos intereses del gran capital y por qué puede sobrevivir a Trump.

Como posible límite, la fuerza interpretativa del marco estructural puede dejar menos espacio para matices sobre las contradicciones internas del propio bloque trumpista, las resistencias sociales dentro de Estados Unidos y las diferencias entre actores internacionales que también disputan el orden global desde posiciones no necesariamente emancipadoras. Sin embargo, esa limitación no reduce la relevancia de la obra; más bien señala campos para profundizar el debate.

El trumpismo como síntoma de una época de transición peligrosa

El dossier de Economistas sin Fronteras es una contribución valiosa para comprender el trumpismo como síntoma de una época de transición peligrosa. Su tesis central puede resumirse así: Trump no es el origen del desorden, sino una forma de gestionarlo en beneficio de poderes que buscan preservar rentas, jerarquías y privilegios en un mundo menos gobernable.

Por eso, esperar simplemente a que Trump desaparezca de la escena política sería una ilusión. El verdadero problema es el conjunto de condiciones económicas, sociales, institucionales y geopolíticas que hacen posible —y funcional— el trumpismo.

La pregunta decisiva, por tanto, no es solo qué hará Trump, sino qué fuerzas sociales, políticas e institucionales serán capaces de disputar el sentido del declive imperial, democratizar la economía, contener a las putrefactas oligarquías y construir formas de cooperación internacional compatibles con la justicia social y los límites ecológicos.

En esa dirección, el dossier no ofrece certezas cerradas, pero sí un mapa crítico imprescindible para pensar el presente sin caer en la comodidad de explicar la historia por el temperamento de un solo hombre.

Acceso al dossier

 

Para acceder a este trabajo bibliográfico colectivo en archivo PDF, ingresar al siguiente enlace:

Trump 2.0: la economía del desorden y de la guerra de un imperio en declive

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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