
Y entonces llegó Fidel
Por Alfredo Molano Bravo La Habana era un puteadero de sus vecinos puritanos del norte, y Cuba, la perdida perla de la Corona española, un inmenso campo azucarero norteamericano. Las quintas de El Vedado y El Laguito –bellas, fastuosas y enormes– dan cuenta de ese pasado. Fidel entró en La







