
Porqué la riqueza y el fascismo van de la mano
POR NAOMI KLEIN SpaceX no es una empresa. Es una metáfora del rapto de los superricos. Desentrañando cómo el primer trillonario del mundo puede ser también una de las peores personas del planeta. Esto no es casualidad. La mayoría de los análisis sobre Musk presentan estos dos conjuntos de hechos




