abril 14, 2026 5:19 pm
Hungría: cayó Orbán, pero no cayó la ultraderecha

Hungría: cayó Orbán, pero no cayó la ultraderecha

POR NATALIA PETTINARI / DIARIO RED /

La caída del ultraderechista Viktor Orbán ante la contundente victoria electoral el pasado domingo 12 de abril de su antiguo colaborador Péter Magyar en Hungría desató una euforia en diversos sectores europeístas, ignorando el programa ultra y el marcado perfil sionista con rasgos fascistas del nuevo líder húngaro.

El supuesto alivio por la derrota de Viktor Orbán tras 16 años de desafíos a Bruselas (capital de facto de la Unión Europea) ha cegado al bloque europeo, que se ha apresurado a etiquetar a Magyar como «europeísta» y «regenerador», omitiendo un detalle sustancial: el ganador de las elecciones es un hijo político de Orbán que propone recetas de extrema derecha envueltas en un celofán de respeto a las instituciones comunitarias y alejado de Rusia.

Este fenómeno político en Hungría responde a la lógica del malmenorismo. La idea de que cualquier opción es válida siempre que desplace a un enemigo declarado. En este caso, la izquierda y la derecha celebran la llegada de un líder que promete endurecer aún más las políticas antinmigración, LGTBIQA+ y que se define como un sionista convencido, superando incluso la retórica del propio Orbán.

Magyar ha sabido leer que para gobernar Hungría es necesario el dinero de los fondos europeos. Su «europeísmo» no es una convicción de valores compartidos, sino una estrategia económica para estabilizar al país tras años de aislamiento.

Péter Magyar , el nuevo líder político de Hungría.

Esta pendiente resbaladiza de malmenorismo del bloque europeísta -donde se prefiere a un ultra que sonríe a Bruselas frente a uno que la desafía- puede terminar siendo un bumerán para la izquierda europea.

Celebrar a Magyar hoy como un libertador podría significar, mañana, descubrir que se ha legitimado a una ultraderecha mucho más eficiente y mejor financiada, capaz de aplicar las mismas políticas excluyentes con el sello de aprobación de la Comisión Europea.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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